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Categoría: CIENCIA

El segundo Stonehenge

Un grupo de arqueólogos británicos ha descubierto los restos de un "segundo Stonehenge" situado a pocos kilómetros del monumento megalítico original, al sudoeste de Inglaterra. El hallazgo confirma que la famosa construcción de la Edad de Bronce formaba parte de un complejo más amplio que posiblemente tenía fines rituales y funerarios.

El nuevo monumento, que podría ser incluso más antiguo, ha sido bautizado como Bluehenge (Stonehenge azul), por el color de la piedra de arenisca. Aunque actualmente sólo se conservan nueve hoyos y algunas zanjas, los arqueólogos sospechan que se trataba de un conjunto circular de 25 piedras con un diámetro de unos diez metros. El monumento se encontraba en un extremo de una gran avenida procesional construida en el neolítico, que habría conducido a Stonehenge siguiendo el curso del río Avon.

Los arqueólogos implicados en el proyecto, conocido como Stonehenge Riverside Project, creen que aquellas grandes piedras pudieron ser trasladadas al propio Stonehenge, a 2,8 kilómetros de distancia, hacia el 2.500 antes de Cristo, cuando fue reconstruido.

La invasión de los clones

Mohammad Pur Umri es una aldea de granjeros situada en el estado indio de Uttar Pradesh, no muy lejos de la ciudad de Allahabad. A primera vista, este lugar, rodeado por muros de piedra y barro, no se diferencia en absoluto de ningún otro. Pero el viajero que se adentre en sus calles creerá que ha visto a la misma persona más de una vez, o quizá que ha tomado antes de entrar algunas copas de más. Porque Umri se ha hecho famosa gracias a que posee el porcentaje de hermanos idénticos más alto del mundo. Entre sus apenas 2.000 habitantes se cuentan nada menos que 55 parejas de gemelos monocigóticos o univitelinos, es decir, nacidos a partir de un único óvulo fecundado; a los gemelos dicigóticos o nacidos de dos óvulos se les suele llamar mellizos. Esto supone que aquí, aproximadamente uno de cada diez partos es de clones humanos, cuando la tasa mundial asciende a uno entre 250.

En una foto, dos hombres de mediana edad morenos y con bigote sólo se distinguen por vestir prendas distintas y el pelo, un poco más revuelto en uno de los casos. Otra instantánea muestra dos hermanas -una seria y la otra sonriente- ataviadas con el mismo uniforme escolar; parece un truco, imágenes de la misma persona que captan su cambio de humor. También hay bebés idénticos y muchachas adolescentes que dejan patente su identidad con saris -el vestido tradicional hindú- de diferente color.

Umri esconde un misterio casi de película de ciencia ficción: el mito del lugar de los seres duplicados. Entre los científicos intrigados por esta rareza se encuentra el biólogo francés Bruno Reversade, investigador del Instituto de Biología Médica de Singapur, quien por cierto tiene un notable parecido con el actor John Cusack. "La gente quizá no se da cuenta de que cuando nacen dos individuos idénticos a partir de un sólo embrión esencialmente es el mismo fenómeno de clonación que engendró a la oveja Dolly", relata por teléfono Reversade para MUY INTERESANTE.

El caso de Dolly, recordémoslo, fue un logro sin precedentes de la genética. El equipo del científico británico Ian Wilmut recolectó óvulos de la especie de oveja cabecinegra escocesa, los despojó de su ADN y rellenó cada uno de ellos con el contenido genético de una célula mamaria perteneciente a un ejemplar de la raza Finn Dorset. De casi 300 embriones, sólo uno prosperó. Dolly, nacida en 1996, era un clon exacto del donante, una oveja con la cara blanca, a pesar de que su madre tenía el rostro negro.

Pero en el caso de los gemelos humanos no hay intervención exterior. "El proceso se aprovecha de la plasticidad del embrión temprano. Hay mucha gente que tiende a condenar la clonación, pero no tienen en cuenta que la propia naturaleza se encarga de producir una pareja de personas idénticas cada 50 segundos", nos dice este experto. Además, la estadística no tiene en cuenta los hermanos reabsorbidos durante la gestación, sino exclusivamente los nacimientos.

El fenómeno de los gemelos -mucho más frecuente, por ejemplo, que las enfermedades genéticas- es uno de los mayores misterios de la biología. "Apenas sabemos nada sobre ello", asegura el embriólogo galo, poco dado a las fantasías y sin ningún afán de salir en los medios de comunicación. La clonación no es su objetivo, insiste, pero la comprensión del fenómeno puede arrojar luz sobre cuestiones de sumo interés. "Dice mucho sobre la manera en la que un embrión se autorregula. Todo empieza con un óvulo fecundado por un espermatozoide. Luego, por razones extrañas, dicho óvulo se parte, hecho que genera dos semiembriones. Lo lógico sería que cada uno de ellos produjese un semibebé". Sin embargo, tales aberraciones no tienen lugar. Cada mitad produce un ser completo. "Lo que quiere decir que, tras la partición, el semiembrión sabe que tiene que regenerar la porción que ha perdido". Esta escisión suele ocurrir durante la primera semana del embarazo..

Bruno Reversade, que se educó en el prestigioso Instituto Pasteur y luego se graduó en embriología y genética en la Universidad Pierre y Marie Curie, ambos en París, acude frecuentemente a Mohammad Pur Umri. Intenta comprender por qué esta aldea se ha convertido en la mayor fábrica de gemelos del mundo. De todos modos, a Reversade no le gusta expresarse en términos de "esto es lo más grande". No estamos hablando del Libro Guinness de los Records. El crecimiento demográfico del villorrio indio apenas compensa su pérdida de habitantes por la emigración a las ciudades. Se trata de un lugar sencillo, emplazado en las inmediaciones de una base aérea, sin espacio para extenderse. ¿Es este micromundo aislado el Shangri-La de los gemelos? Una posible pista es que las instalaciones militares se establecieron hace 40 años, lo que coincide con el incremento de nacimientos de gemelos. Pero la ciencia tiene que encontrar la causa, no simplemente ponerse a especular, con el razonamiento de que "una cosa lleva a la otra". Se necesitan pruebas.

"El entorno no ha cambiado en años, que sepamos", explica Reversade. Y añade: "Hemos tomado muestras de suelo, de la leche de las vacas que consumen los lugareños y de varios vegetales que los habitantes cultivan, como la mostaza. Desde luego, todos beben de la misma agua subterránea, por lo que no puedes descartar que existan agentes ambientales, pero el problema es que no se conoce ninguna sustancia química capaz de causar un brote de gemelismo". El gatillo químico que determina el momento crítico de la partición del embrión en dos permanece en la oscuridad. Por ejemplo, los siameses -gemelos que nacen unidos por algún órgano- son el fruto de una división a destiempo del propio embrión, lo que puede engendrar una tragedia.

Como ya se ha apuntado antes, hay dos tipos de gemelos: los monocigóticos y los dicigóticos. Los primeros derivan de un único embrión, y por tanto la pareja sólo puede ser del mismo sexo. Comparten exactamente el mismo ADN, aunque con algunos matices. ¿Son exactos desde el punto de vista físico? Sin duda, el parecido es asombroso, aunque hay que colocar el término exacto en su contexto genético. Normalmente, recibimos dos copias de un gen, uno de la madre y otro del padre. Pero hay excepciones. Ciertas regiones del genoma pueden contener desde cero hasta 14 copias, de acuerdo con un estudio llevado a cabo por el genetista Carl Bruder, de la Universidad de Alabama en Birmingham (EE UU). Si sucede en personas normales, también puede ocurrir en parejas de gemelos idénticos, de forma que uno de los miembros carezca de genes que el otro sí posee. Así sucedió en una pareja de monocigóticos: uno sufrió leucemia por la ausencia de ciertos genes, mientras que el otro permaneció sano, pues no desarrolló la propensión.

El objetivo de Bruno Reversade es encontrar la causa última del gemelismo en el ADN humano. "Mi punto de partida fue empezar a buscar casos raros de familias donde se repitiera el fenómeno. Es algo muy controvertido, ya que la mayoría de la gente cree que ocurre al azar". Reversade basa su hipótesis en ejemplos que se pueden encontrar en la naturaleza, como los armadillos de nueve bandas, Dasypus novemcinctus. Estos mamíferos suelen parir siempre cuatro gemelos monocigóticos.

Si volvemos a la casuística humana, Umri no es el único caso de proliferación inusual de personas idénticas. En una familia de Jordania han nacido nada menos que 16 parejas a lo largo de tres generaciones. Este modelo de herencia familiar apunta a que el causante es un gen autosómico dominante, es decir, que no está en un cromosoma sexual y cuya presencia desencadenaría el proceso. Este sería su retrato robot: ubicado en el cromosoma 4, no tendría un tamaño muy grande ni sería especialmente complejo. La región donde se encuentra ha sufrido escasos cambios a lo largo de la evolución, es conservadora. El gen codificaría una proteína que está presente en el embrión durante sus primeros días, pero se apaga una vez que ha empezado la diferenciación celular.

Si la conjetura de Reversade se confirma, ¿cuales podrían ser las razones para la conservación de este segmento de ADN en la especie humana? Aunque no somos armadillos de nueve bandas, una pareja de monocigóticos por cada 250 nacimientos tampoco es una cifra desdeñable. Dentro de los mamíferos, los humanos puntuamos alto en la produccion gemelar. "No creo que implique ninguna ventaja. Para una mujer, no tiene sentido darlos a luz, ya que la probabilidad de muerte para ella y los niños durante el parto es más alta", explica el experto.

Hay otro dato que redunda en el misterio: los defectos y anomalías congénitas tienen una probabilidad entre dos y tres veces mayor de producirse en gemelos monocigóticos. ¿Por qué la evolución no se ha decantado exclusivamente por los dicigóticos? Es lo que ocurre con los gatos y los perros, que suelen tener mellizos en una sola camada. Si un gemelo idéntico nace con un sistema inmunológico débil, su compañero estaría también en riesgo. De acuerdo con Reversade, una mutación en el gen sospechoso sería la culpable de que el embrión se partiera en dos antes de empezar a diferenciarse. La causa sería un déficit de pegamento cohesivo entre sus células.

En este sentido, los gemelos serían vistos como una anomalía del sistema genético. Sin embargo, ofrecen una oportunidad inigualable para ahondar en las claves del comportamiento humano, así como para definir más claramente la frontera entre la herencia y el ambiente. Un estudio clásico publicado en la revista Science en 1990 sentó las bases sobre la profunda influencia de la genética en el comportamiento humano. Su autor, el psicólogo Thomas J. Bouchard, de la Universidad de Minnesota, analizó cuidadosamente la personalidad de 56 parejas de hermanos idénticos que fueron separados en su primera infancia. La pregunta que se planteaba era apasionante: ¿hasta qué punto los gustos literarios y musicales, los temores, los tics y las manías, las habilidades verbales o la inteligencia estaban determinados por el ADN? ¿De qué forma influía la educación en un ambiente o una familia distinta? El caso quizá más famoso es el de los gemelos Jim -Jim Lewis y Jim Springer-, separados cuando apenas tenían cuatro semanas para ser criados por familias adoptivas. Los hermanos se reunieron 39 años después, pero lo increíble es que ambos medían exactamente 1,82 metros y pesaban 81,6 kilos. Algunas anécdotas sobre sus costumbres desafían el sentido común. Cuando eran adolescentes, tuvieron un perro al que pusieron el mismo nombre: Toy. Ambos trabajaron a tiempo parcial como sheriffs para la policía, se comían las uñas, sufrían dolores de cabeza frecuentes, fumaban la misma marca de cigarrillos y bebían el mismo tipo de cerveza. Y por si fuera poco, cada uno se casó dos veces; las primeras mujeres se llamaban Linda, y las segundas, Betty. Los Jim acostumbraban a dejarles notas amorosas. Nadie en su sano juicio postularía la existencia de un gen que predisponga a beber una determinada marca de cerveza, pero el estudio de Bouchard -al que se siguen añadiendo más datos en la actualidad- concluyó que el coeficiente de inteligencia tenía un fuerte componente hereditario. "El 70% de la variación observada puede atribuirse a la variación genética", escribió el psicólogo norteamericano en Science. De acuerdo con este experto, la similitud de los rasgos de carácter podría explicarse debido a que al poseer genomas idénticos es más probable que los gemelos seleccionen un ambiente semejante a la hora de tomar decisiones.

También es cierto que los hermanos monocigóticos pueden desarrollar personalidades diferentes. "Tienen el mismo ADN, pero el epigenoma varía", aclara Reversade. Ese término se refiere a la distinta forma de expresión de los genes, aunque sean idénticos. "La gente suele confundir las cosas: los gemelos adquieren experiencias variadas, no están siempre en el mismo lugar y al mismo tiempo... Son clones humanos, pero no monstruos. Y ellos, por supuesto, no se consideran personas a medias. Pueden hacerse pasar uno por otro, pero sólo para bromear".

Lo que no puede ocultar Bruno Reversade es su asombro al comprobar las similitudes que arrojan los estudios sobre los monocigóticos con respecto al modo de pensar o, como ya se ha apuntado, al coeficiente intelectual, con independencia del entorno donde hayan crecido. Estas investigaciones brindan una magnífica herramienta para atisbar hasta dónde se extiende la influencia de los genes. "Demuestran la importancia que tienen en muchos aspectos de la vida, como la inteligencia o la apariencia física". Pero tampoco hay que desestimar el poder de las circunstancias externas. "Conozco dos gemelos con distintas preferencias sexuales: uno es homosexual, y el otro, heterosexual", pone como ejemplo el biólogo francés.

Por: Luis Miguel Ariza

La revancha de la Máquina de Dios: "Queremos que vuelva a funcionar ya"

Lo dijo una argentina que trabaja en la reparación del colisionador de hadrones que develará los misterios del Cosmos. Se pondrá nuevamente en marcha en noviembre

Los bebés están bien", dice el físico Markus Nordberg cuando sus familiares lo llaman desde Finlandia, su país natal. Este investigador participó en el nacimiento de la llamada popularmente "máquina de Dios", el mayor acelerador de partículas del mundo, y ahora sigue trabajando con más de 2.000 físicos, ingenieros, matemáticos y expertos en computación para ponerla de nuevo en funcionamiento tras el accidente que ocurrió semanas después de su puesta en marcha el año pasado. En la máquina, ubicada en la frontera entre Suiza y Francia, están los detectores con los que se harán experimentos para contestar importantes preguntas que están pendientes: de qué está realmente hecho el Universo, cómo fueron los primeros minutos, entre otras cuestiones.

 
Prometen que la máquina y sus cinco experimentos asociados saldrán de la "nursery" a mediados de noviembre (antes habían dicho que la reapertura sería en setiembre). Pero aquí no se respira pánico al transitar las diferentes instalaciones, que es como una mini-ciudad con diferentes edificios que se recorren en colectivos y con calles que llevan los nombres de físicos ilustres como el inglés Paul Dirac. Por el contrario, cada uno de los que participan en este gran proyecto (implica la convivencia entre personas de 34 países) parece tener claro su rol. Están bien concentrados en algún instrumento o frente a las computadoras, aunque se permiten algún chiste o algunos objetos de otros espacios, como patitos de plástico amarillos que uno de los técnicos tiene sobre su monitor.

La "máquina de Dios" (cuya construcción tardó 13 años) tendrá su revancha: volverá a funcionar, pero con menos energía que el año pasado. Esa energía se necesita para acelerar partículas y hacerlas chocar. Después, se analizarán los fenómenos ocurren en esas colisiones y se intentará descubrir la famosa "partícula divina" o bosón de Higgs, que una teoría predice pero que aún no ha sido observado. Se había planeado que los haces de protones recorran los 27 kilómetros de circunferencia del colisionador casi a la velocidad de la luz y que colisionaran con una energía de 14 TeV (electrovoltios). "Ahora, cuando todo vuelva a funcionar, empezará con la mitad de energía, hasta tanto los técnicos se adapten a su uso y ganen experiencia", cuenta a Clarín la física Teresa Dova, que es una de las líderes del grupo de los 20 científicos argentinos que está presente en la sede del Consejo del Centro Europeo de Investigación Nuclear (CERN), donde se encuentran las instalaciones de la "máquina de Dios". Ella afirma: "Queremos que se encienda ya. Estamos más que listos".

El accidente del año pasado fue algo imprevisible. "Habíamos probado los componentes, pero el problema surgió cuando los pusimos a funcionar juntos", explica el físico portugués Ricardo Morais. En setiembre del año pasado habían comenzado a acelerar partículas, y en noviembre se detectó una avería que generó una fuga de helio líquido y obligó a parar todo. Desde entonces, los ingenieros y los técnicos se pusieron a reparar la avería, descubrieron algunas otras fallas más, y reforzaron la máquina: se preparó como un camino alternativo para las aceleraciones de partículas por las dudas que ocurriera otra vez un nuevo problema. Todo costó 4.300 millones de dólares, informa James Gillies, el vocero del CERN.

Mientras tanto, los físicos y los demás investigadores no se quedaron con los brazos cruzados. Se pusieron a usar los detectores que acompañan al acelerador para detectar rayos cósmicos (que llegan a la Tierra desde el espacio exterior). "Esto nos permitió calibrar los detectores -cuenta Dova- y hacer un gran ejercicio de simulación para colectar datos y distribuirlos por la enorme red informática especialmente creada para este proyecto". La mayoría de los físicos tomó al accidente como una oportunidad: "Hacía dos años que estaba trabajando y me sentí decepcionado cuando ocurrió el accidente", dice Ketevi Assamagan, quien nació en Togo, África, y forma parte del plantel de físicos del Laboratorio Nacional Brookhaven de los Estados Unidos. "Pero, hemos estado muy ocupados durante este período. Ahora sentimos que estamos listos para volver a operar para llevar a cabo búsquedas y descubrimientos", agrega.

Fuente: Clarin

El hombre máquina

Comienza a ser realidad el transhumanismo: a partir del avance de la tecnología, el hombre introduce elementos de la máquina en su organismo para funcionar mejor, para experimentar o para compensar pérdidas. Estamos en la era del ciborg y, en esta edición, Ñ recorre el cine, la literatura y la actualidad científica para trazar el cuadro de una tendencia que puede hacer de Robocop un hecho.

Ahora comenzaba a percibir muy claramente que el objeto detrás de mí era nada más y nada menos que mi nuevo conocido, el Brevet Brigadier General John A. B. C. Smith", escribía Edgar Allan Poe en el "El hombre que se consumió" (1839). Smith no era exactamente un ser humano y el cuento se anticipaba a la ola de experimentos, hallazgos y especulaciones que se desatarían un siglo después, corporizadas en la idea de organismo cibernético, o ciborg.

Acuñada en los '60, la palabra ciborg pronto filtró los límites de las ciencias duras, se cruzó a la filosofía y a la sociología (Donna Haraway la utilizó en su reivindicación del feminismo) y se volvió un tópico recurrente de la literatura y el cine de ciencia ficción.

Lejos de ser una rareza, ¿hasta qué punto no se han convertido en ciborgs buena parte de los habitantes de este mundo? Lentes de contacto, prótesis de cadera, órganos artificiales, marcapasos, audífonos. La incorporación de tecnología para reemplazar funciones del cuerpo humano -y también para mejorarlo o embellecerlo- se vuelve tan cotidiana que apenas se reflexiona sobre el acto en sí mismo. Salvo cuando la tecnología plantea nuevos dilemas.

El director de cine canadiense Rob Spence se coloca una prótesis ocular para reemplazar su ojo perdido a los 13 años, pero con una particularidad: el nuevo ojo no le permite ver, pero sí filmar en cualquier momento que desee. ¿Qué sucede cuando Spence llega a una reunión con su ojo-cámara encendido? ¿Tiene que avisarle al resto del grupo? El cineasta ya consiguió financiamiento del National Film Board de Canadá para la realización de un documental basado en su experiencia y de su muy particular perspectiva, una suerte de "gran hermano" en la ruta.

Los casos se multiplican: el científico inglés Kevin Warwick (ver entrevista) logra implantar electrodos debajo de su piel, que se conectan a su sistema nervioso y le permiten operar un robot a distancia sin mover un dedo. La nadadora neoceolandesa Nadya Vessey, que perdió sus piernas a los 16 años, hoy puede nadar gracias a una prótesis que simula la cola de una sirena. El atleta sudafricano Oscar Pistorius intenta clasificar para las olimpíadas y aparecen las quejas de otros corredores, pese a que él carece de ambas piernas. El argumento: las prótesis que utiliza son demasiado veloces y le otorgan ventajas sobre sus competidores.

De esta forma, la tecnología de alguna manera altera el concepto de prótesis, que tiene su origen en el griego prosthesis ("cosa añadida"), desde su asimilación original de reparación artificial de la falta de un órgano o parte de él a la posibilidad de expandir las posibilidades de lo que reemplaza. Es decir, los implantes son capaces de superar la función previa y el hombre puede adquirir habilidades totalmente nuevas.

Paula Sibilia, antropóloga argentina que actualmente reside en Brasil y autora de El hombre postorgánico, analiza en su libro lo que considera como "una transformación del campo metafórico al que recurrimos para pensar el cuerpo humano y para pensarnos (y vivirnos) como eso que todavía somos: cuerpos humanos. Se trata de un proceso de 'digitalización' del mundo, de la vida, la naturaleza y el hombre". Para la autora, "hoy uno de los grandes sueños de nuestra tecnociencia es la promesa de que los 'ingenieros de la vida' puedan efectuar ajustes en los códigos informáticos que animan los organismos vivos, así como los programadores de computadoras editan los programas de software. Todas esas reconfiguraciones y redefiniciones de la naturaleza, de la vida y del ser humano tienen profundas implicancias en todos los ámbitos".

Daniela Cerqui, antropóloga de la Universidad de Lausanne, Suiza, que ha estudiado el trabajo de Kevin Warwick en su laboratorio, se pregunta sobre las implicancias y los límites a la incorporación de tecnología al cuerpo humano. "Hay gente que argumenta que siempre hemos sido ciborgs porque siempre hemos recurrido a la tecnología para solucionar problemas de nuestro cuerpo. Desde este punto de vista, no habría razones para poner límites, porque sería algo natural para nosotros. La pregunta es: ¿qué tan lejos podemos llegar en esta mezcla con la tecnología? ¿Seguimos siendo humanos una vez que reemplazamos todos nuestros órganos con prótesis, algo que se está volviendo cada vez más posible?", cuestiona.

Más que humano

La reflexión y el debate acerca del uso y las consecuencias de la aplicación de nuevas tecnologías suele correr desde atrás y en muchos casos llega tarde. "Lo que sucede es que en general los científicos no se hacen muchas preguntas éticas. En una sociedad donde rigen las leyes del mercado y la fuerza del dinero, además de ser una época que exige el perfeccionamiento del cuerpo, es evidente que la moral colectiva no acompaña para que se den este tipo de debates", opina el sociólogo Christian Ferrer.

La distinción entre tratamiento (o terapia) y mejoramiento permite echar algo de luz sobre la necesidad o no de establecer límites a la utilización de tecnología en el cuerpo humano. Para Cerqui, "se suele pensar que estas tecnologías son usadas como un tratamiento, entonces automáticamente pasan a ser 'buenas'. Pero la definición de lo que se consideraba como normal está cambiando y entonces lo que hoy se considera mejoramiento mañana será considerado tratamiento. De esta forma estamos creando nuevas necesidades".

Así, la distinción entre lo que es necesario y lo que de alguna manera sería prescindible, o hasta suntuario, se desdibuja. Ferrer plantea: "¿Cómo se le dice a una chica que no se ponga una prótesis de siliconas si ella piensa que le puede ir mejor en la vida con eso?". De la misma manera, el sociólogo advierte cierta hipocresía en la crítica de los demás corredores a las ventajas que obtiene Pistorius con sus prótesis veloces, en vista de que "todos los deportistas de alta competencia están producidos científicamente".

Sibilia se pregunta: "¿No hubo siempre, al menos a lo largo de la Era Moderna, una vocación del hombre por autotransformarse, por mejorar e incluso superar técnicamente sus límites biológicos o naturales? La respuesta es sí, pero con una importante salvedad. Hasta hace muy poco tiempo, la técnica se utilizaba para inventar prótesis que no intentaban penetrar ni redefinir el 'substrato natural' del cuerpo humano, de la vida o de la naturaleza. Hay diferencias entre una herramienta como los anteojos y una operación de córnea, por ejemplo, y mucho más todavía si pensamos en el implante de una cámara ocular".

Están quienes ven en la tecnología el medio para mejorar al ser humano y lo esgrimen como un derecho. El movimiento transhumanista, representado a nivel global por la Asociación Transhumanista Mundial (fundada por los filósofos Nick Bostrom y David Pearce), postula el derecho de los individuos a desarrollar y lograr que estén disponibles tecnologías que permitan aumentar las capacidades físicas, intelectuales y psicológicas de los seres humanos.

Pablo Stafforini se graduó en Filosofía en la Universidad de Buenos Aires, dejó la Argentina para hacer una maestría en Canadá y actualmente forma parte del Centro de Neuroética de la Universidad de Oxford, Gran Bretaña. Antes de partir, había participado de la creación de la Asociación Transhumanista Argentina. "Siempre me interesaron las ideas radicales -dice Stafforini-. Y como se trata de tecnología aplicada a la condición humana, encontré que había cosas que me interesaban." Si bien perdió contacto con el grupo que creó en la Argentina, Stafforini dice que en Oxford "hay un enfoque particularmente favorable al transhumanismo".

Esta corriente filosófica que postula que la naturaleza del hombre va a cambiar gracias al desarrollo tecnológico -el objetivo es la evolución hacia el hombre "poshumano"- ha sido atacada tanto por utópica como por sus principios éticos. "Muchas críticas vienen de los llamados bioconservadores, que básicamente consideran a las capacidades humanas como una especie de 'don' y que entonces uno no debería recurrir a la tecnología para modificarlas", argumenta Stafforini.

Para el especialista en bioética Eduardo Rivera López, profesor-investigador de la Universidad Torcuato Di Tella e investigador adjunto del Conicet, es irrelevante la discusión acerca de lo que es natural o artificial, pero sí considera que debe discutirse "si la medicina (y, en general, la tecnología) debe restringirse a ofrecer tratamientos para enfermedades o si también es lícito que sea utilizada para conseguir mejoramientos".

Según el investigador, "una preocupación importante es distributiva. Hay consenso en que los servicios básicos de la medicina curativa deben ser accesibles a todos sobre la base de la igualdad. Para lograr esto, las sociedades invierten una proporción muy importante de sus recursos. Por eso es impensable que una sociedad pudiera, además, ofrecer servicios de mejoramiento con un criterio igualitario, ya que los costos serían prohibitivos. Esto implica que la tecnología aplicada al mejoramiento sería accesible sólo para algunos, lo cual introduciría un factor de desigualdad social. Por ahora no me parece que esto sea alarmante, pero tal vez en un futuro no muy lejano pueda serlo".

Stafforini considera "muy difícil hacer una distinción entre terapia y mejoramiento. Yo no creo que en todos los casos pueda definirse una diferencia fundamental con respecto a qué se considera normal. Se supone que un tratamiento debe alcanzar ese nivel y que si lo supera estamos hablando de una mejora y entonces quizás no debería estar cubierto por un sistema de salud. Pero en la práctica no está todo tan claro".

La pregunta, entonces, vuelve a si debe establecerse alguna clase de límite al uso de la tecnología en el cuerpo humano. Stafforini sostiene que "si la tecnología permite incrementar el bienestar de las personas, no habría límites. Pero puede haber otros: el bienestar de las otras personas. Por ejemplo, si sólo unos pocos pueden acceder, el resto puede sentirse afectado".

Cerqui tiene una mirada más crítica sobre el transhumanismo y resalta la necesidad de "pensar colectivamente qué queremos para nuestro futuro, porque actualmente hay sólo una cuestión de grados entre nuestra medicina actual y el transhumanismo. Eso significa que necesitamos plantearnos límites, pero el problema es que no hay consecuencias negativas en todo esto para quienes consideran al cuerpo sólo como un recipiente".

El cuerpo perfecto

Las nuevas posibilidades que ofrece la tecnología también tienen un efecto en la consideración de las discapacidades y en cómo se ven a sí mismas las personas con alguna discapacidad. "Hay un movimiento muy importante de gente con discapacidades negando que esa condición implique algo intrínsecamente negativo -apunta Stafforini-. Si lo es, argumentan, es porque el resto no tiene esa discapacidad. Es decir, que si nadie viera, estaría mal tener visión. Yo no comparto esa idea, sobre todo cuando se traslada, por ejemplo, a casos de padres sordos que quieren tener hijos que también sean sordos".

En línea con un antropocentrismo a ultranza sostenido en el avance técnico, el aumento de la longevidad es planteado como una meta por quienes hacen de la tecnología una cuestión de fe. Stafforini está seguro de que "la mayoría de la gente diría que sí a la pregunta de vivir cinco años más y de manera más saludable. ¿Uno debe morirse para que otras personas ocupen su lugar? Yo creo que, igual que las religiones, son mecanismos de defensa para reconciliarnos con el hecho de que nos vamos a morir. Pero en la medida en que las nuevas tecnologías se desarrollen, sin dudas todos querrán vivir más".Si para los transhumanistas este proceso derivará en una suerte de especie biológica nueva, capaz de reemplazar las partes del cuerpo que ya no sirven y de monitorear la salud en todo momento a través de chips implantados bajo la piel, quizás haya que preguntarse, como lo hace Ferrer, "¿por qué se quiere perfeccionar el cuerpo? Mi respuesta es que la gente está alienada y no es feliz con su propio cuerpo. La tecnología funciona como una muleta en este caso. Pero es un fenómeno relativamente nuevo porque antes no había lugar para plantearse cosas así, se consideraba que el cuerpo estaba hecho a semejanza de Dios".

Sibilia hace un repaso de cómo fue cambiando esa percepción del cuerpo en la cultura occidental: "Si en la Edad Media la naturaleza era enigmática y misteriosa, porque correspondía a un universo sacralizado y era compatible con un tipo de hombre creado a imagen divina, a partir de los siglos XVI y XVII esa naturaleza tuvo que reconfigurarse y, respondiendo a los nuevos ritmos y exigencias de la era industrial, la naturaleza fue gradualmente desencantada y mecanizada. Pero había una creencia en algo que se consideraba 'la naturaleza humana', más allá de cuyos límites la tecnociencia no podía hacer demasiado. Pensemos en los mitos, desde Prometeo hasta Frankenstein, en todos esos casos la moraleja estaba muy clara: las fuerzas humanas no eran todopoderosas, los hombres no podían inmiscuirse en todos los ámbitos".

Desde el cuerpo heterogéneo de pensamiento que conforman las religiones, Leandro Pinkler -investigador de la Universidad de Buenos Aires, especialista en mitología y religión- explica que "no se puede decir en un sentido estricto que haya una postura unívoca del judaísmo, el cristianismo y el Islam, como religiones monoteístas, con respecto a estas discusiones. Incluso dentro del judaismo y el cristianismo pueden aparecer posiciones muy distintas: los más amplios aceptan el uso tecnológico porque la aplicación de la razón es también una capacidad que Dios otorgó al hombre, pero determinan su límite de acción según los distintos puntos de vista de cada uno". Pinkler cree que "seguramente el papa Benedicto XVI diría que ponerse una cámara en el lugar del ojo va en contra del ser humano dado que no está en la naturaleza, porque en ese caso Dios habría puesto una cámara en el ojo".

Sibilia percibe actualmente "una tendencia a desafiar los limites en las investigaciones, proyectos y descubrimientos más recientes de nuestra tecnociencia. Hay una clara vocación 'fáustica', es decir, aquella que desafía los antiguos límites de lo que se puede o de lo que se debería o no hacer, que no teme las posibles consecuencias de sus actos y pretende ir siempre más allá. Esta perspectiva no cree en la existencia de una 'naturaleza humana' que pondría barreras al accionar humano; al contrario, considera que tanto la naturaleza como la humanidad son imperfectas y siempre perfectibles, y que es posible superar todas sus limitaciones orgánicas o biológicas". Y agrega: "No se trata más de reparar algo que está roto o funciona mal, que se considera patológico bajo el horizonte de una cierta 'normalidad', sino de reprogramar humanamente algo que la naturaleza hizo imperfecto".

Cerqui pone el énfasis en la necesidad de anticiparse a los avances y de analizar qué valores están detrás. "Nos acostumbramos muy rápidamente a lo que la tecnología nos permite hacer. Y una vez que estamos acostumbrados, nos parece normal. Entonces los debates suelen centrarse en las consecuencias, una vez que estas tecnologías ya están aplicadas. Habría que preguntarse con mayor frecuencia qué clase de sociedad estamos construyendo".

Por: Bruno Massare

Revista Ñ

Un objeto más grande que la Tierra impacta sobre Júpiter

Los restos de un cuerpo cósmico, posiblemente un cometa, de un tamaño superior al de la Tierra, impactaron en la superficie de Júpiter, cerca del polo sur del planeta, según comunicó este martes el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL), de la Nacional Aeronautics and Space Administration (NASA).

La huella del impacto, descubierta por Anthony Wesley, un astrónomo aficionado , fue confirmada por el telescopio infrarrojo de la agencia espacial estadounidense que se encuentra en el monte Mauna Kea (Hawai), dijo JPL en un comunicado.

El descubrimiento fue hecho justo en el día en que se cumplían 15 años de los impactos del cometa Shoemaker-Levy 9 sobre Júpiter y se celebraba el 40 aniversario de la llegada del primer hombre a la Luna. La oscura "cicatriz" del impacto es claramente visible y las imágenes revelan el ascenso de partículas hacia la atmósfera superior así como un calentamiento en la troposfera superior con una posible emisión de gases de amonio, añadió.

"Tuvimos la extraordinaria suerte de mirar a Júpiter en el momento preciso, la hora precisa para presenciar el evento. No pudimos haberlo planificado mejor", dijo Glenn Orton, científico de JPL. "Podría ser el impacto de un cometa, pero todavía no estamos seguros", señaló el científico.

"Es asombroso que (el descubrimiento) haya ocurrido en los aniversarios de Shoemaker-Levy y Apolo 11", agregó Orton. El Shoemaker-Levy 9 fue un cometa que se desintegró en millones de pedazos antes de impactar en Júpiter en 1994.

El cerebro humano aprende más de los éxitos que de los fracasos

La sabiduría popular nos dice lo contrario, pero las células del cerebro podrían aprender de la experiencia sólo cuando se hace algo bien y no cuando se falla, según un estudio del Instituto de Tecnología de Massachusetts en Cambridge (Estados Unidos) que se publica en la revista 'Neuron'.

Los investigadores han conseguido captar el proceso de aprendizaje que muestra cómo las células individuales cambian sus respuestas en tiempo real como resultado de la información sobre cuál es la acción correcta y cuál la equivocada. Los científicos realizaron experimentos con monos en los que se proporcionaba a los animales la tarea de examinar dos imágenes alternantes en una pantalla de ordenador.

En el caso de una de las imágenes, los animales eran recompensados cuando conducían su mirada hacia la derecha. En el caso de la otra imagen, se suponía que tenían que mirar a la izquierda. Los monos utilizaban el ensayo y el error para descubrir qué imágenes requerían los distintos movimientos.

Los investigadores descubrieron que si las respuestas de los animales eran correctas o erróneas resonaban ciertas partes de sus cerebros con las repercusiones de sus respuestas durante varios segundos.

La actividad neuronal que seguía a una respuesta correcta y a una recompensa ayudaba a los monos a realizar mejor el ensayo que aparecía segundos después.

«Si el mono conseguía responder bien, una señal se mantenía en su cerebro que parecía decirle 'lo hiciste bien'. Justo después de una respuesta correcta, las neuronas procesaban la información de forma más enérgica y eficaz y el mono era más propenso a responder bien a la próxima cuestión.

Pero después de un error no se producía mejora. En otras palabras, sólo después de los éxitos y no de los fracasos el procesamiento cerebral y la conducta de los monos mejoraba», explica Earl K. Miller, coautor del estudio.

Procesamiento para el aprendizajeLa corteza prefrontal organiza los pensamientos y las acciones en correspondencia con los objetivos internos mientras que el ganglio basal está asociado con el control motor, la cognición y las emociones.

Este trabajo muestra que estas dos áreas cerebrales, que se sospechaba que jugaban papeles claves en el aprendizaje y la memoria, tienen toda la información para realizar el procesamiento neural necesario en el aprendizaje.

Los investigadores descubrieron actividad en muchas neuronas de estas dos áreas cerebrales que reflejaban la administración o retención de una recompensa que duraba varios segundos, hasta el siguiente ejercicio. Las neuronas individuales en ambas áreas transmitían información de forma sostenida durante cuatro o seis segundos, completando el espacio entre ejercicios.

La selectividad de la respuesta era más fuerte en un determinado ejercicio si el ejercicio anterior había recibido recompensa o más débil si había sido un error. Esto se producía cuando el animal estaba aprendiendo la asociación o ya era bueno en ella.

Después de una respuesta correcta, los impulsos eléctricos que procedían de las neuronas de estas áreas cerebrales eran más fuertes y transmitían más información. «La tasa de señal-ruido mejoraba en ambas regiones cerebrales. La fuerza de la respuesta les llevaba a conseguir acertar en el siguiente ejercicio.

Esto explica a un nivel neural por qué parece que aprendemos más de nuestros éxitos que de nuestros fracasos», concluye Miller.

Fuente: Periodista Digital

África: VIH, alarmante entre homosexuales

BBC Ciencia

 VIH

Según el informe, se necesita más educación para combatir el VIH entre los hombres homosexuales.

Las tasas del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) que causa el SIDA, entre los hombres homosexuales en algunos países de África son diez veces mayores que entre la población masculina en general, señala un estudio que apareció en la revista científica The Lancet.

Según el informe, el prejuicio hacia la población homosexual provoca aislamiento y acoso, lo cual a su vez conduce a prácticas sexuales de alto riesgo entre las comunidades homosexuales.

La homosexualidad es ilegal en la mayoría de los países de África subsahariana y puede ser objeto de la pena capital en algunos de ellos.

En estos países los homosexuales son humillados públicamente, acosados por las autoridades y rechazados por sus familias, así que muchos ocultan sus comportamientos por temor a las consecuencias que podrían sufrir, establece el estudio.

Sin embargo, los riesgos no sólo se limitan a los hombres que se acuestan con personas de su mismo sexo, pues muchos de los infectados también tienen parejas de sexo femenino.

El estudio, realizado por expertos de la Universidad de Oxford, aboga por una mayor educación y más recursos para luchar contra el VIH.

La divulgación del estudio coincide con el lanzamiento de ensayos clínicos en Sudáfrica sobre las primeras vacunas contra el VIH/SIDA creadas en África.

Los ensayos clínicos comenzarán este mes con la asistencia de 36 voluntarios pero las pruebas ya se han iniciado en Estados Unidos. Aunque los ensayos clínicos resulten exitosos, se necesitará una década para que las vacunas estén disponibles al público, señalan los investigadores.

"La mayoría de ellos saben que pueden contagiarse con el VIH/SIDA o cualquier infección cuando se tiene sexo con una mujer pero no cuando se mantienen relaciones sexuales con otro hombre"

George Kanuma, activista por los derechos de los homosexuales en África

Prejuicios

Los investigadores de la Universidad de Oxford encontraron que la prevalencia de VIH/SIDA entre los hombres homosexuales en África subsahariana responde a "la carencia de disposición cultural, religiosa y política, para aceptar por igual a los hombres homosexuales como miembros de la sociedad".

El especialista Adrian Smith, jefe de la investigación, le dijo a la BBC que existía un "profundo estigma y hostilidad social en todos los niveles de la sociedad en lo referente a la homosexualidad".

"Como consecuencia es extremadamente difícil tener acceso a este grupo", agregó.

Smith señaló que las relaciones sexuales entre hombres homosexuales siempre habían sido consideradas como particularmente peligrosas en términos de contraer VIH/SIDA.

Sin embargo, los hombres homosexuales también tendían a estar más involucrados en otras conductas de alto riesgo como: trabajo sexual, múltiples parejas y el uso de drogas intravenosas, afirmó.

Educación crucial

George Kanuma, un activista por los derechos de los homosexuales en Burundi, señaló a la BBC que muchos hombres "esconden su orientación sexual" para casarse y tener hijos pero siguen teniendo sexo con otros hombres.

"La mayoría de ellos saben que pueden contagiarse con el VIH/SIDA o cualquier infección cuando se tiene sexo con una mujer pero no cuando se mantienen relaciones sexuales con otro hombre", dijo.

Smith añadió que existe una necesidad apremiante de entregar paquetes básicos de prevención del VIH que incluyan la distribución de condones.

"También hay la necesidad de sensibilizar, educar y entrenar a aquellos involucrados con el VIH en diferentes esferas, interactuar con hombres que tienen sexo con otros hombres, educar a aquellos involucrados en el cuidado de enfermos y en las actividades de prevención", expresó.

ONUSIDA, el programa conjunto de las Naciones Unidas sobre el SIDA, estima que 33 millones de personas en el mundo son portadoras del VIH, de éstas dos tercios viven en África subsahariana.

 

La circuncisión no reduce el VIH

La circuncisión en hombres que ya están contagiados con el VIH -el virus que causa el Sida- no previene la transmisión de la infección a sus parejas mujeres, revela una investigación.

Condones

A pesar de los resultados se debe seguir ofreciendo la circuncisión masculina.

Estudios en el pasado han demostrado que la ciruncisión masculina -la extirpación quirúrgica del prepucio del pene- puede proteger a los hombres del contagio de VIH.

Pero la nueva investigación, publicada en la revista médica The Lancet- no encontró beneficios entre los hombres que ya están contagiados con el virus.

El estudio, que se llevaba a cabo en África, fue suspendido debido al riesgo que estaba significando para las mujeres participantes.

La investigación de la Escuela de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins en Estados Unidos, afirma que de cualquier forma se debe continuar ofreciendo el procedimiento a los hombres VIH positivos.

Pero hay que advertirles que deben utilizar condones.

Con abstinencia

Hace tres años, varios estudios llevados a cabo en Kenya, Sudáfrica y Uganda mostraron que la circuncisión reduce en cerca de 50% el riesgo de un hombre de contagiarse con VIH.

Basados en estos resultados tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la agencia de ONU contra el SIDA (ONUSIDA) recomendaron que los hombres sean circuncidados, independientemente de si son VIH positivos o no.

En la nueva investigación llevada a cabo en el distrito de Rakai, en Uganda, participaron 922 hombres de entre 15 y 49 años no circuncidados, contagiados con VIH y que no mostraban síntomas.

"La circuncisión de niños y jóvenes antes de que comiencen su vida sexual podría mitigar los desafíos de la circuncisión masculina en hombres infectados con VIH"

Dra. Maria Wawer

Entre los participantes se seleccionó a 474 hombres para someterlos a una circuncisión inmediata y a 448 para someterlos al procedimiento dos años después.

También se involucró en el estudio a casi 170 mujeres -no infectadas- que eran parejas de los participantes y se siguió un registro a los seis, 12 y 24 meses.

Sólo 92 parejas del grupo sometido a la circuncisión inmediata y 67 parejas del otro grupo fueron incluidas en el análisis final.

Los resultados mostraron que en el primer grupo una proporción más alta de mujeres (18%) resultaron infectadas con VIH, comparadas con 12% del segundo grupo.

Los científicos creen que la tasa más alta de transmisión pudo haberse debido a que las parejas reanudaron sus relaciones sexuales antes de que la circuncisión sanara apropiadamente.

"La circuncisión de hombres contagiados con VIH no redujo la transimisión de VIH a las mujeres parejas en el curso de 24 meses" afirma la doctora Maria Wawer quien dirigió el estudio.

"Debido a esto no pudimos analizar los efectos a largo plazo".

Y la investigadora agrega que "el uso de condones después de la circuncisión masculina es esencial para la prevención de VIH".

Sin embargo, la doctora Wawer señala que, dado los beneficios generales de la circuncisión tanto para hombres no contagiados como para mujeres, no es adecuado por el momento recomendar que los hombres VIH positivos no sean circuncidados, o que se reduzcan los programas de circuncisión.

"Es inevitable -dicen los autores- que los hombres que están contagiados con VIH requieran que se les circuncide, en parte para evitar el estigma.

"Los resultados del estudio demuestran que es muy necesario promover una estricta adherencia a la abstinencia sexual durante la curación de la herida, y el uso continuo de condones posteriormente cuando un hombre contagiado con VIH se somete a una circuncisión".

Herramienta útil

Condones

Los hombres circundados deben seguir usando condones.

Una solución, agregan los investigadores, sería someter a los hombres a una circuncisión durante los primeros años de su vida.

"La circuncisión de niños y jóvenes antes de que comiencen su vida sexual podría mitigar los desafíos de la circuncisión masculina en hombres infectados con VIH", señala doctora Wawer.

"Sin embargo, esta estrategia podría requerir de la cuidadosa consideración de asuntos relacionados al consentimiento de los padres y el menor".

Otros expertos afirman que los resultados de este estudio no deben impedir el uso de la circuncisión en los programas de prevención de VIH, principalmente en los países en vías de desarrollo donde puede ser difícil la obtención de preservativos o donde las mujeres están en más riesgo de contagio.

Pero subrayan que la circuncisión no debe ser vista como una estrategia única en la prevención de la infección.

"A pesar de los resultados de este estudio debemos seguir apoyando las recomendaciones de la OMS y ONUSIDA" afirma el doctor Jared Bateten, de la Universidad de Washington, Estados Unidos.

"Aunque la circuncisión de hombres contagiados con VIH no parece reducir directamente el riesgo de VIH en sus parejas mujeres a corto plazo, las mujeres se beneficiarán a largo plazo.

"Porque se espera que los programas a gran escala de circuncisión masculina conduzcan a una reducción en la prevalencia del VIH en las comunidades en unos 10 o 20 años, tanto en hombres como mujeres, porque evitarán nuevas infecciones en hombres y la transmisión a sus mujeres", afirma el experto.

La Luna “no es interesante”

Redacción

BBC Mundo

Hace exactamente cuarenta años, el hombre llegaba a la Luna por primera vez. Ahora, cuatro décadas y seis alunizajes después, tripulantes del Apolo 11 dicen que la Luna ya "no es interesante" y que el objetivo debe ser, en cambio, Marte.

Tripulantes del Apolo 11

Armstrong, Collins y Aldrin.

En las celebraciones previas por el aniversario, los tripulantes de la misión del Apolo 11 -en una de sus pocas apariciones conjuntas - abogaron por más exploraciones en Marte.

La última de las seis misiones a la Luna fue en 1972. Luego de ésta, se cancelaron las misiones del Apolo.

Los astronautas Neil Armstrong y Edwin "Buzz" Aldrin fueron los dos primeros hombres en pisar la Luna aquel 20 de julio de 1969, en aquel "pequeño paso para el hombre, pero gigantesco para la humanidad".

Su compañero Michael Collins permaneció al mando de la cápsula que los regresaría a la Tierra.

 

"A veces pienso que volé al lugar equivocado. Desde chico, Marte siempre fue mi favorito, y aún hoy lo es".

Michael Collins, tripulante del Apolo 11.

 

Marte "vale más la pena"

Ante una audiencia expectante, los veteranos astronautas no se extendieron sobre los detalles más esperados del famoso viaje: el alunizaje con poco combustible, cómo es la superficie de la Luna o cómo se sintieron en aquel histórico momento.

Neil Armstrong, el primer hombre en la historia en pisar la Luna, habló muy brevemente sobre el Apolo 11: sólo once segundos.

De lo que sí hablaron Buzz Aldrin y Michael Collins, en cambio, fue de la necesidad de explorar el planeta rojo.

Aldrin, el segundo hombre en la Luna, dijo que la mejor manera de honrarlo a él y sus compañeros sería "continuar sus pasos y dirigirse a Marte, regresar audazmente en una nueva misión exploratoria".

Más lejos aún fue Collins, quien dijo que "la luna no es interesante, pero que Marte sí lo es".

"A veces pienso que volé al lugar equivocado. Desde chico, Marte siempre fue mi favorito, y aún hoy lo es. Entre los cuerpos celestiales, la Luna no es un sitio particularmente interesante, pero Marte sí lo es", dijo el astronauta.

Los tres se encontraban en un acto en el Museo Nacional del Aire y el Espacio del Instituto Smithsoniano en Washington.

Marte

Marte, "mucho más interesante".

Collins instó a EE.UU. a que explore Marte y dijo: "Me preocupa que el énfasis actual por regresar a la Luna nos deje atrapados en una maraña tecnológica y nos haga postergar innecesariamente por décadas la exploración de Marte, un destino que vale mucho más la pena".

La NASA ha mostrado intenciones de volver a enviar astronautas a la Luna en 2020. Pero esa idea está en discusión, así como qué vehículos realizarían esta misión.

De todas formas, como dice el especialista en Ciencia de la BBC Pallab Ghosh, "las propuestas recientes por parte de Estados Unidos de enviar nuevamente a sus ciudadanos a la Luna parecen poco probables debido a la crisis económica".