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Categoría: CRISIS EN HONDURAS

Entrevista exclusiva con Manuel Zelaya

El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, ha concedido una entrevista exclusiva a Radio Nederland tras recibir este jueves el respaldo de Estados Unidos. "El único Gobierno de Honduras que reconoce Estados Unidos es el de Zelaya," dijo el embajador estadounidense en Honduras, Hugo Llorens. Entretanto, el presidente de facto, Roberto Micheletti, calificó el hecho de "intromisión" en asuntos internos de su país.

En la entrevista, Zelaya reconoce que "el presidente Obama ha sido muy serio en este caso y ha actuado con la debida diligencia, pero entiendo que, lógicamente, tiene obstáculos dentro del mismo Gobierno que están impidiendo ser más enérgicos".

Manuel Zelaya aseguró que "el presidente Hugo Chávez no tiene absolutamente ninguna injerencia en Honduras" y explicó que su gestión "promueve la empresa privada, el capital público, el capital internacional, la inversión privada y la inversión extranjera". Y agregó que "todo ello dentro de un concepto de un liberalismo pro-socialista, que busque realmente servir a la sociedad".

El audio de la entrevista exclusiva de José Zepeda con el presidente Manuel Zelaya aparece al final de esta página.

José Zepeda: ¿Cómo esta la situación en este momento?
 
Manuel Zelaya: La situación en Honduras está sumamente difícil, porque hay un régimen represivo, una dictadura militar que se ha establecido violando todos los derechos humanos, y el pueblo está protestando en las calles. Hay asesinatos, hay muertes, se han suprimido las libertades públicas, la libertad de circulación, la libertad de opinión pública, hay una restricción... censura mediática. Está muy crítica la situación dentro de Honduras.
 
JZ: ¿Y cuáles son los próximos pasos que usted piensa dar, señor Presidente?
 
MZ: Los mismos que estamos dando. Apoyar esa resistencia cívica popular y, al mismo tiempo, presionar a la comunidad internacional para que reaccione, porque están desahuciados por este golpe de Estado.
 
JZ: A nivel internacional había una unanimidad en contra del golpe de Estado. ¿Usted cree que esto no es suficiente?
 
MZ: Bueno, es que la acción requiere varios elementos. Primero, una voluntad, después una decisión y después actividades. Las actividades son las acciones ya concretas. En este momento está el proceso de las acciones.
 
JZ: En consecuencia, ¿usted está satisfecho como van las cosas o le gustaría que fueran de otra manera?
 
MZ: Tienen que ir incrementándose. Estoy satisfecho, pero creo todavía que se puede hacer mas, y se puede ser más enérgico todavía.
 
JZ: ¿Y respecto de la actitud del Gobierno de los Estados Unidos?
 
MZ: Muy bien. El presidente Obama ha sido muy serio en este caso y ha actuado con la debida diligencia, pero entiendo que, lógicamente, tiene obstáculos dentro del mismo Gobierno que están impidiendo ser más enérgicos. Pero sí, esperamos más acciones de parte de ellos, aunque ya se han tomado bastantes acciones. Ya hablé con el embajador de Estados Unidos en Honduras, y estamos apoyando las acciones que ellos están desarrollando en contra del golpe de Estado.
 
JZ: Señor Manuel Zelaya, usted sabe que se ha creado una controversia, no sólo a nivel local, sino a nivel internacional, por la manifiesta presencia del Gobierno de Venezuela en el caso de Honduras. ¿Usted está muy consciente de esta situación?
 
MZ: Sí, eso es un proceso distractivo para las causas del golpe. Están tratando de meter ideología en un problema que tiene un origen eminentemente de lucha de poder democrática dentro del país.
 
JZ: ¿De tal manera que usted no comparte el que haya una injerencia directa del presidente Hugo Chávez en el tema?
 
MZ: Quien lo diga está faltando a la verdad, porque el país que tiene injerencia en Honduras, por las relaciones comerciales, económicas, diplomáticas, militares, y además de tratos de migración y todo lo demás, es Estados Unidos. El presidente Hugo Chávez no tiene absolutamente ninguna injerencia en Honduras.
 
JZ: Señor Presidente, usted sabe que la condena a quienes han dado el golpe de Estado en Honduras y a quien lo ha encabezado, el señor Micheletti, ha sido prácticamente unánime a nivel internacional. Pero, dicho lo cual, ¿usted siente que tiene una responsabilidad importante en los acontecimientos que se han vivido en su país?
 
MZ: Claro que sí. Yo asumo mi responsabilidad. Pero las acciones que tomaron los golpistas, en primer lugar, son totalmente absurdas. Son acciones violentas. Es revivir el Estado militar frente al Estado civil. Es irrumpir por la fuerza de las armas y con la violencia de disparos en la captura, el apresamiento y el secuestro del Presidente de la República. Y el delito más grande es, tal vez, tratar de engañar a la opinión pública y pensar que la inteligencia y la razón no asisten a la humanidad. Y tratar de engañarlos en una forma muy absurda.
 
JZ: Usted lo ha dicho, al comienzo de esta conversación con Radio Nederland, que la situación está muy grave, hay mucha violencia y hay gente que está padeciendo muchos dolores en su país. Hemos llegado a una polarización bastante extrema. Pese a ello, ¿guarda usted esperanzas todavía de que se pueda resolver esto dentro de un plazo prudente?
 
MZ: Mire, las luchas sociales no tienen plazos. Las luchas sociales son eternas. Los pueblos luchan por disminuir las diferencias y desigualdades, por crear mayores oportunidades para las grandes mayorías. Estamos hablando del tercer país más pobre de América Latina, donde una pequeña élite se ha apropiado de todas la riqueza nacional. Apenas el tres por ciento de la población tiene el noventa por ciento de la actividad económica del país. Y eso es injusto, y luchar por esto vale la pena hacerlo.
 
JZ: Señor Zelaya, y con esto voy a concluir nuestra conversación, usted, cuando llegó al Gobierno, era un hombre, como se dice en América Latina, de la derecha. ¿Qué ha sucedido para usted cambie tan radicalmente de opinión?
 
MZ: Bueno, el conocimiento que me da el ejercicio de la Presidencia de la República me dice que bajo el modelo neoliberal, bajo el sistema de monopolios, de oligopolios de los grandes poderes de las transnacionales internacionales, Honduras no tiene ninguna respuesta, ninguna solución. Por eso promuevo la empresa privada, el capital público, el capital internacional, promuevo también la inversión privada, la inversión extranjera, pero dentro de un concepto de un liberalismo pro-socialista, que busque realmente servir a la sociedad: Eso es lo que ha traído algún concepto equivocado de mis acciones. Yo soy un patriota, un hondureño que... estoy implementando un modelo hondureño, un modelo para resolver los problemas de Honduras. Y siempre habrá, como ha sido a través de la historia, grupos conservadores, que se oponen a los cambios y a las transformaciones. Pero la lucha continúa y tenemos seguridad de la victoria.
 
 
* José Zepeda Varas es Director del Departamento Latinoamericano de Radio Nederland

Zelaya regresa a Nicaragua tras pisar suelo hondureño

El presidente depuesto desoye los llamamientos internacionales y entra brevemente en Honduras, pero retrocede ante el despliegue de fuerzas colocadas por el presidente 'de facto' Roberto Micheletti

En un movimiento calificado de "temerario" por Estados Unidos, José Manuel Zelaya, el defenestrado presidente de Honduras, pisó ayer brevemente el suelo de su país tras cruzar la frontera desde Nicaragua, adonde regresó de inmediato para evitar ser detenido por la policía hondureña.

Sin dejarse frenar ni por los llamamientos internacionales ni por el alto peligro de un brote de violencia entre sus seguidores y las fuerzas de seguridad, bajo el mando del presidente interino, Roberto Micheletti, Zelaya se plantó en la frontera con Nicaragua acompañado por decenas de seguidores y por el ministro de Exteriores de Venezuela, Nicolás Maduro, cuya presencia ha irritado a muchos de sus conciudadanos. El grupo permaneció dos horas en la zona fronteriza.

Micheletti acusó a Zelaya de pretender originar violencia y reiteró que se cumplirá la orden de captura que la fiscalía emitió tras el golpe de Estado del 28 de junio, por la supuesta comisión de 18 delitos contra la Constitución y cargos de corrupción. A última hora de ayer viernes (madrugada del sábado en España), el presidente interino aseguró que el Ejército no detuvo a Zelaya a su entrada al país para no causar un conflicto con otros países. "Hubiéramos provocado un pleito internacional", afirmó Micheletti en declaraciones a la CNN en español.

La llegada de Zelaya al puesto fronterizo de Las Manos, transmitida en directo por el canal venezolano Telesur, fue todo menos discreta: vestido con su clásico sombrero y rodeado de periodistas, el presidente no paraba de dar entrevistas y de hablar por teléfono, a veces por dos aparatos a la vez. Zelaya reiteró su condición de presidente legítimo de Honduras e insistió en su intención de retomar el poder. "Permitidme regresar a mi país para abrazar a mis compatriotas, a mis hijos, a mi mujer y a mi madre", dijo.

Nadie sabía ayer si entraría o si solo deseaba torear a sus adversarios en Tegucigalpa e inyectar fervor a sus seguidores. En un momento dado, levantó la cadena que separa ambas naciones centroamericanas y la sostuvo sobre su cabeza. Después tocó un letrero que dice "Bienvenidos a Honduras". En ese momento un militar hondureño se acercó y estrechó la mano a Zelaya. "Yo soy el presidente constitucional de Honduras, y por lo tanto su comandante en jefe, coronel", le dijo. "En cuanto tengamos la precisión de detenerlo, lo haremos", señaló por su parte el militar. Al regresar a Nicaragua, Zelaya aseguró que había hablado con tres asesores del Gobierno de facto.

Al otro lado de la frontera, el Ejército hondureño impedía el paso a cientos de manifestantes zelayistas. "No tengan miedo a los soldados", fue uno de los mensajes que Zelaya les lanzó por la mañana. Por la tarde, brotaron algunos incidentes y la policía hirió a dos manifestantes.

El gobernante depuesto no se molestó en responder a las peticiones de prudencia que le llegan de la comunidad internacional, con excepción de los países miembros de la Alianza Bolivariana para América Latina (ALBA). Su creador y patrocinador, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, permanece en Caracas siguiendo de manera personal los movimientos de Zelaya, según informaron en Paraguay para justificar su ausencia en la cumbre del Mercosur.

El papel del mandatario venezolano molesta sobremanera en Honduras. El nuevo ministro de Defensa, Adolfo Sevilla, esgrimió ayer informes de inteligencia para asegurar que "para Chávez, Zelaya vale más muerto que vivo".

Desde Washington, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, calificó de "temeraria" la acción de Zelaya que, dijo, no ayuda a los esfuerzos diplomáticos que se están haciendo para intentar resolver la crisis. Estados Unidos y Canadá han pedido al presidente depuesto que no intente regresar a Honduras hasta que no haya un acuerdo político, al que instó con vehemencia ayer la Unión Europea. Todos han respaldado la labor mediadora que ha venido realizando el presidente de Costa Rica, Óscar Arias, quien también ha lamentado el regreso a su país del mandatario depuesto de Honduras. "No es el camino para lograr la reconciliación nacional", ha asegurado, apelando por la vuelta de las partes a la vía de la negociación.

Las nuevas autoridades hondureñas, mientras, ampliaron el toque de queda en cuatro municipios fronterizos, donde ha quedado prohibido circular por las calles a partir del mediodía. En el resto del país, las limitaciones al movimiento se mantienen entre la medianoche y las cuatro de la madrugada. En Honduras hay un arma de fuego por cada 33 habitantes, además del arsenal oficial. Hay 75.000 armas con los permisos vencidos y en paradero desconocido, reconoció Juan Francisco Maradiaga, del Registro Balístico. Por algo advirtió del peligro de violencia Óscar Arias, mediador en el proceso de diálogo que las delegaciones de Zelaya y Micheletti protagonizaron hasta el miércoles pasado, cuando los zelayistas dieron por fracasadas las conversaciones y anunciaron el retorno por la fuerza.

Micheletti tampoco se queda atrás. El presidente de facto, que cumplirá este domingo un mes en el cargo, para el que fue elegido por el Congreso, dijo estar preparado para soportar toda la presión internacional. De su lado están los diputados, el Tribunal Electoral, la Corte Suprema de Justicia, el Ejército y otras instituciones de peso en Honduras, a las que desafió Zelaya al intentar convocar un referéndum ilegal para abrir la vía a la reelección presidencial. El mandatario ha perdido incluso el respaldo de su propio grupo, el Partido Liberal, que se siente traicionado por el giro chavista de Zelaya.

Marchas contrarias a Zelaya

Mientras el presidente depuesto se encontraba en el paso de Las Manos, miles de hondureños contrarios a él celebraban este viernes una masiva marcha en la ciudad norteña de San Pedro Sula para rechazar su regreso al país y en defensa de "la paz y la democracia".

"No queremos la imposición de un ex presidente que está inhabilitado políticamente y que violó la Constitución", declararon sus organizadores. Las cifras oficiales facilitadas por la gobernadora del norteño departamento de Cortés, Sandra Hernández, calculan que en la manifestación participaron "más de 40.000 personas".

Fuente: El País

Zelaya cada vez más cerca de Honduras

El depuesto presidente hondureño, Manuel Zelaya, llegó la noche del jueves a la ciudad nicaragüense de Estelí, cerca de la frontera con Honduras, donde planificará su segundo intento de retorno a su país.

En Estelí, a 149 kilómetros al norte de Managua, "se van a hacer los planes para avanzar hacia (la ciudad fronteriza de) Somoto y al día siguiente hacia la frontera hondureña", dijo el depuesto presidente.

Zelaya planea hacer escalas en municipios fronterizos y probablemente el sábado llegar al punto limítrofe, donde el ejército de Honduras desplegó soldados que impidieron este jueves el paso de manifestantes.

La travesía de Zelaya, expulsado del país el 28 de junio pasado, se produce luego de que fracasaran las negociaciones que lideró el presidente costarricense, Oscar Arias, tras el rechazo del gobierno interino de Micheletti de restituir en el poder al mandatario depuesto.

"Iniciamos esta gesta para regresar pacíficamente a Honduras", anunció Zelaya en una rueda de prensa en Managua, capital de Nicaragua, antes de salir con su caravana acompañado de diferentes organizaciones de prensa.

"Vamos con una bandera blanca de la paz a proclamar la reconciliación del pueblo hondureño", agregó.

El depuesto mandatario, de 56 años, manejó desde Managua acompañado por el canciller venezolano, Nicolás Maduro.

"La recepción"

El gobierno interino de Roberto Micheletti asegura que arrestará a Zelaya si pone un pie en Honduras, e impuso un toque de queda desde las 06:00 pm hasta las 06:00 am en las áreas fronterizas.

Soldados hondureños contienen a simpatizantes de Zelaya en la frontera con Nicaragua.

El ejército de Honduras desplegó soldados que impidieron el paso de simpatizantes de Zelaya.

Pero según informó la enviada especial de BBC Mundo a Tegucigalpa, Cecilia Barría, el secretario de Gobernación del gobierno interino, Oscar Matute, declaró que la Corte Suprema, el Congreso, el Ministerio Público y el Tribunal Supremo Electoral están estudiando la propuesta de mediación planteada por el mandatario costarricense, Oscar Arias.

Barría indicó además que "partidarios del depuesto presidente tienen previsto salir este viernes en caravana desde Tegucigalpa hacia la frontera con Nicaragua para expresarle su apoyo".

No está claro cómo Zelaya va a ingresar al país. Su vocero, Alan Fajardo, indicó que podría viajar por aire, mar o tierra desde cualquiera de los tres países límitrofes de Honduras -Nicaragua, Guatemala y El Salvador- y que estaría acompañado por su familia, simpatizantes y periodistas.

Zelaya partió desde la embajada hondureña en Managua rumbo al norte de Nicaragua a las 16:15 de este jueves hora local (22:15 GMT).

Durante la conferencia de prensa que ofreció antes de su partida indicó que "la única parte que aceptó el plan Arias fuimos nosotros, los golpistas no aceptaron".

"Hay una orden de la OEA y de la ONU de mi restitución inmediata y ellos se niegan. La diplomacia tiene un límite", señaló Zelaya y agregó:

"Mi presencia en la frontera con Honduras para ver a mi familia es un derecho (...), para abrazar al pueblo hondureño".

Fuente: BBC

Los cuatro escenarios de Honduras

Sergio Acosta-Ortiz

BBC Mundo

Este miércoles se vence el plazo de 72 horas que el presidente de Costa Rica, Óscar Arias, planteó para encontrar una salida negociada a la crisis en Honduras.

Las posiciones, en apariencia, están radicalizadas y no está a la vista ningún acuerdo.

¿Qué sigue?

BBC Mundo habló con el experto Francisco Panizza, especialista en América Latina de la London School of Economics, quien discutió cuatro posibles escenarios ante la crisis.

"No se ha agotado aún ni la negociación ni la presión internacional", dijo. "Cualquier solución tendría que darse antes de las elecciones, en dos meses".

El experto adelanta una nota de cautela:

"Hace muchos años que no se daba en América Latina una intervención militar para derrocar a un presidente y eso hace muy difícil visualizar los posibles escenarios futuros".

1: Vuelta de Zelaya antes de las elecciones

"Desde fuera, me sorprenden un poco las dificultades para encontrar una solución. No debería ser tan difícil encontrar un compromiso que llevara a Zelaya a retornar al poder con limitaciones claras en su mandato y en su capacidad política.

"Las consecuencias para los golpistas son parte de una negociación natural."

Francisco Panizza, LSE

"Zelaya retornaría por un periodo muy breve de tiempo, prácticamente hasta las elecciones en dos meses. Esa parecería la solución natural dentro del proceso político y sería viable.

"Me sorprende mucho que el gobierno hondureño interino no haya accedido a ese compromiso, lo cual complica mucho las cosas.

"Las consecuencias para los golpistas son parte de una negociación natural. No sería demasiado difícil arribar a una negociación en la cual las consecuencias no se registraran o que fueran mínimas".

2: Cerrazón y aislamiento del gobierno de Micheletti

"La apuesta del gobierno interino de Honduras es aguantar la presión internacional hasta la realización de las elecciones.

"Insistir en una línea dura sólo lleva al aislamiento."

Francisco Panizza

"La pregunta es hasta qué punto la realización de las elecciones solucionaría la difícíl situación externa, el aislamiento, hasta qué punto, los países de América Latina y Estados Unidos están dispuestos a que se lleven a cabo elecciones así y luego normalizar las relaciones. Eso creo que no sería lo más probable.

"Me parece que la apuesta del gobierno de Micheletti es muy riesgosa para Honduras en este momento.

"Insistir en una línea dura va a llevar a que Honduras sea aislada política y, probablemente, económicamente, en la región. Esta posición es muy difícil de explicar sin acceso detallado a la política interna hondureña".

3: ¿Guerra civil?

El presidente de Costa Rica, Óscar Arias, advirtió sobre la posibilidad de una guerra civil en Honduras si fracasan las negociaciones entre delegados del gobierno interino y representantes del presidente depuesto Manuel Zelaya.

Para Panizza, este escenario es descartable de entrada.

"Visto desde fuera, me parece muy improbable ese escenario en la medida en que la guerra civil supone un nivel de organización y polarización social de los sectores encontrados que no existe en este momento en Honduras.

"Honduras no es Bolivia, no es Ecuador, no es Venezuela, en el sentido que los sectores que apoyan al presidente Zelaya me parece que no tienen ni los números ni la organización, ni mucho menos las armas como para generar una guerra civil".

4: Negociación con mayor presión de Estados Unidos

"Cualquier salida tendría que ser antes de las elecciones si hay una solución negociada. Después cambia mucho el panorama.

"La política interna estadounidense hace difícil que el gobierno de Estados Unidos extreme las medidas que puede tomar."

Francisco Panizza

"La negociación no está agotada ni está agotada la capacidad de presión que tiene, principalmente, Estados Unidos, para forzarla.

"Estados Unidos, por un lado quiere mostrar que la época de apoyar o condonar a gobiernos golpistas en América Latina se ha terminado, por eso su rechazo al golpe militar. Eso es un cambio en la política de EE.UU.

"Por otro lado, el presidente Obama está recibiendo presiones internas de los sectores del Partido Republicano, la derecha, por la posición que ha tomado, por considerarlo que está alíneándose con Hugo Chávez, uno de lo enemigos de EE.UU.

"La política interna estadounidense hace difícil que el gobierno de Estados Unidos extreme las medidas que puede tomar.

"La posición es de cautela y de apuesta a la mediación de Costa Rica. Lo que no está claro es, si esta negociación fracasa, qué tipo de sanciones está dispuesto a tomar EE.UU.".

Negocian salida a la crisis de Honduras

Gilberto Lopes

San José

El presidente de Costa Rica, Oscar Arias, mediador en el conflicto surgido en Honduras a raíz del golpe de Estado del pasado 28 de junio, propuso este sábado un acuerdo de siete puntos que incluyen el retorno del depuesto presidente Manuel Zelaya y el adelantamiento de las elecciones en ese país.

En un documento entregado a la prensa por un funcionario de Casa Presidencial cuando habían transcurrido casi tres horas de la segunda ronda de diálogo en San José, Arias reiteró que la primera condición es el retorno de Zelaya a la Presidencia, hasta el 27 de enero próximo, cuando concluya el período constitucional para el que fue electo.

El segundo punto es la conformación de un gobierno de "unidad y reconciliación nacional", integrado por representantes de los principales partidos políticos hondureños.

Esa propuesta había sido conocida ya el jueves, cuando Arias habló ante los medios costarricenses sugiriendo la integración de ese gobierno que, en ese momento fue rechazada por el presidente interino, Roberto Micheletti, y por Zelaya.

En una entrevista exclusiva con BBC Mundo, el mandatario depuesto también reiteró la exigencia de que en esta ronda de conversaciones se decida la fórmula de su retorno.

Como se sabe, ninguno de los dos asiste a este encuentro de San José, donde están representados por una delegación de cuatro miembros.

LA PROPUESTA

  1. Retorno de Zeleya al gobierno hasta el 27 enero, como estaba previsto.
  2. Conformación de un "gobierno de unidad y reconciliación nacional".
  3. Amnistía general para delitos políticos.
  4. Renuncia a colocar un "cuarta urna" en próximas elecciones.
  5. Adelantamiento de las elecciones del 29 de noviembre al último domingo de octubre.
  6. Traslado del comando de las Fuerzas Armadas al Tribunal Supremo Electoral un mes antes de las elecciones.
  7. Integración de una comisión para que vigile el cumplimiento de estos acuerdos.

Vuelta atrás

 El tercer punto de la propuesta es la declaración de una "amnistía general", pero solamente para "delitos políticos", con lo que se dejaría una puerta abierta para el enjuiciamiento del presidente Zelaya, acusado de 18 delitos por los tribunales de ese país.

La cuarta propuesta es la renuncia de Zelaya y de su gobierno a realizar cualquier consulta popular "no autorizada expresamente por la Constitución", incluyendo la "cuarta urna" que el mandatario pretendía implementar en las elecciones generales previstas para noviembre próximo, para que los ciudadanos se expresen sobre la posibilidad de convocar una asamblea constituyente.

Entre los temas más polémicos de esa consulta estaría la reelección presidencial, hoy prohibida por la Constitución.

El tema no es ajeno al presidente Arias, quien también impulsó una reforma a la Carta Magna para reelegirse en el cargo hace tres años.

Elecciones anticipadas

Como quinto punto del acuerdo, el mandatario costarricense propone adelantar en un mes, para el último domingo de octubre, las elecciones generales, programadas para el 29 de noviembre.

El sexto punto es el traslado del comando de las Fuerzas Armadas al Tribunal Supremo Electoral un mes antes de los comicios, y, finalmente, la conformación de una comisión para vigilar el cumplimiento de esos acuerdos, integrada por "hondureños notables" y miembros de organismos internacionales, especialmente de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Arias leyó una declaración a la prensa al iniciarse el encuentro, que no se refería al contenido de las conversaciones.

La prensa espera en las afueras de la casa del mandatario, en un barrio al oeste de la capital, en instalaciones acondicionadas especialmente para la ocasión. El mandatario costarricense no descartó que las conversaciones pudieran prolongarse hasta el domingo.

Los problemas de Honduras tienen raíces más profundas

El proceso de desbloqueo de la crisis hondureña promete ser largo y complejo, lejos de la rápida solución que algunos anticipaban con la mediación del presidente de Costa Rica, Óscar Arias.

Beatriz Díez

Radio Nederland

Mientras el depuesto presidente hondureño Manuel Zelaya prosigue su viaje por distintos países de la región, el gobierno de facto en Honduras mueve varias fichas para ganarse el apoyo de una comunidad internacional que continúa dándole la espalda.
 
Así, el domingo se anuló el toque de queda que estaba vigente en Honduras desde el golpe del 28 de junio, y el gobierno de Roberto Micheletti pidió que un comisionado de derechos humanos de la Organización de las Naciones Unidas viajara al país centroamericano para supervisar la situación.
 
Además, Micheletti abrió la puerta a un posible regreso del derrocado Manuel Zelaya al país, al declarar que Zelaya podría gozar de una amnistía. Eso sí, considera descartada la vuelta de Zelaya a la Casa Presidencial hondureña.
 
Por su parte, Manuel Zelaya no ve otra solución que su restitución en la Presidencia y ha dado una semana de plazo al gobierno de facto para que esta se haga efectiva. "Damos un ultimátum al régimen golpista para que, a más tardar en la próxima reunión, que se realizará esta semana en San José, Costa Rica, se cumplan los mandatos expresos de la ONU y la OEA", dijo Zelaya en una rueda de prensa desde Nicaragua. "En caso contrario, se considerará fracasada la mediación y se procederá con otras medidas", añadió.
 
En opinión del periodista Manuel Torres Calderón, el hecho de que la primera reunión en San José concluyera sin resultados concretos era previsible, dado que cada parte mantiene firme su posición, completamente opuesta a la del otro.
 
En un escenario que sigue siendo de extrema polarización, el proceso de negociación inicia de un punto muerto, dice el periodista.
 
Problemas estructurales

La crisis en la que se encuentra Honduras es más profunda y va más allá de la coyuntura que se vive estos días. La inseguridad, la fragilidad institucional, el desempleo, la falta de seguridad jurídica, la situación económica y social, la corrupción, las carencias en materia de educación y salud son elementos que han ido generando en la población del país un distanciamiento claro de la clase política.
 
Esta desmotivación ciudadana, explica el periodista Torres Calderón, se manifiesta entre otras cosas en los altos índices de abstención en las últimas elecciones y en la falta de movilización social frente a los verdaderos problemas que aquejan al país.
 
En un momento en que el país se planteaba fórmulas para reimpulsar la democracia hondureña, para sacarla de su agotamiento, el golpe del 28 de junio no ha hecho más que agravar la crisis estructural del país centroamericano.
 
Torres Calderón describe el momento actual como "una crisis coyuntural, pero profunda. En lugar de encontrar respuestas, más bien nos lanza de vuelta hacia el pasado" dice. Torres Calderón sostiene que los temas importantes como la situación económica o social, o la pérdida de legitimidad, no están en la mesa de negociación de Costa Rica.
 
El periodista hondureño pide cordura y espera que la comunidad internacional preste especial atención a los aspectos que toda crisis de esta naturaleza pone en entredicho, como el respeto a los derechos humanos y a la libertad de expresión.

Honduras: Esperanza de Solución

Oscar Arias reunirá este jueves en San José de Costa Rica, a las autoridades de facto en Honduras y al presidente Manuel Zelaya. Si hay voluntad de las partes podría restituirse la legalidad.
 
*José Zepeda Varas
 
Los golpes de Estado buscan indefectiblemente una justificación que los haga potables a la población local y tolerables a la comunidad internacional.
El consenso internacional en contra del golpe es amplio y mayoritario, pero no unánime. En los Estados Unidos, Roger Noriega, ex subsecretario de Estado para Asuntos Hemisféricos, ex embajador norteamericano ante la Organización de Estados Americanos, se ha dedicado en los pasados días a una argumentación de base legal que justifica el derrocamiento de Zelaya mediante la ejecución de una orden de arresto autorizada por la Corte Suprema de Honduras respaldado por el Congreso nacional. Que el Presidente fuese sacado de su cama por gente del ejército, fuertemente armada, puesto en un avión y enviado a Costa Rica, son detalles irrelevantes para el Sr. Noriega. ¿Es importante el detalle a este hora? Sí, porque la pretensión es fracturar el consenso, es debilitar al máximo a Zelaya e influir en la negociación que este jueves presidirá el presidente Oscar Arias, en San José de Costa Rica.
 
La gente se pregunta si podría haberse evitado esta crisis. La respuesta sería afirmativa si las instituciones interamericanas contasen con un sistema de alerta temprana. La Organización de Estados Americanos tiene la Carta Democrática para actuar cuando las tempestades arrecian, pero carece de mecanismos preventivos. Su ausencia hoy se nota más nunca. Todo ello no resta méritos a una organización que hasta la fecha había guardado silencio cuasi cómplice con asonadas militares, golpes y autogolpes. La reivindicación de la Carta Democrática pone a la OEA en un nuevo escenario de credibilidad, pese al deseo de unos cuantos que preferirían su desaparición.
 
La argumentación legal de los opositores a Zelaya es convincente ya que los artículos 373 y 374 de la Constitución se refieren claramente a la prohibición para ser nuevamente Presidente de la República, y establecen que las reformas constituciones deben gestionarse en el Congreso Nacional. El artículo 239 es lapidario. Dice a la letra: "El ciudadano que haya desempeñado la titularidad del Poder Ejecutivo no podrá ser Presidente o Vicepresidente de la República. El que quebrante esta disposición o proponga su reforma, así como aquellos que lo apoyen directa o indirectamente, cesarán de inmediato en el desempeño de sus respectivos cargos y quedarán inhabilitados por diez años para el ejercicio de toda función pública"
 
La argumentación jurídica es poderosa pero ha primado la personalidad autoritaria por sobre la razón; la vocación antidemocrática de algunos y, por sobre todo, el espíritu oligarca de quienes siempre se han creído dueños del país.
 
Ahora el presidente de Costa Rica tiene la oportunidad de convencer a las partes de la necesidad del restablecimiento democrático y del respeto a la ley.
 
El Director del Instituto Interamericano de Derechos Humanos, con sede en San José, Roberto Cuellar:"Estamos en un momento social de los derechos de la gente, en donde los gobiernos han interpuesto fórmulas y propuestas para hacer la democracia más participativa. El mismo presidente Zelaya, hay que decirlo, lo que buscaba , sin duda en un momento extemporáneo, y quizás no apropiado para la Constitución política de Honduras, que tiene formas pétreas, era hacer más participativa la consulta con la población. Es una oportunidad para replantear, no solamente la defensa del a democracia, sino los preventivos de la institucionalidad democrática".
 
*José Zepeda Varas es director del Departamento Español de Radio Nederland

¿Y si Zelaya vuelve?

Redacción

BBC Mundo

Este domingo, el gobierno interino de Honduras no permitió al depuesto presidente Manuel Zelaya regresar al país. Pero, ¿qué pasará si Zelaya, efectivamente, regresa?

¿Cuáles son las opciones que tiene para volver a gobernar si el Congreso, la Corte Suprema, los militares y hasta los medios y gran parte de la población se le oponen?

Para echar luz sobre estas cuestiones la BBC consultó al especialista Victor Bulmer-Thomas, ex director del Instituto Chatham House del Reino Unido, experto en la región y autor de varios libros sobre América Latina.

Para Bulmer-Thomas, el intento de regreso de Zelaya a Honduras se trató de un gesto político. "Fue un golpe de relaciones públicas fantástico. Tiene junto a él al presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas y está en el centro de la atención de los medios."

"Esto es crucial para Zelaya, porque existe el peligro de que la atención del mundo gire a otro lugar."

Otra ventaja que tiene el presidente depuesto es que hay un frente internacional muy unido en contra del gobierno interino de Honduras, formado por actores de peso como la OEA, la Unión Europea, Estados Unidos y Venezuela.

La única salida: el acuerdo

El analista dijo a BBC Mundo: "Está claro que Zelaya no puede regresar a Honduras sin un acuerdo entre el gobierno interino y la comunidad internacional, especialmente la Organización de Estados Americanos (OEA)."

Este acuerdo, que podría no ser escrito, debería establecer que Zelaya pueda terminar su gestión pero "tal vez sin la posibilidad de introducir un plebiscito para reformar la Constitución."

"Creo que los militares y las élites hondureñas no se oponen totalmente al regreso de Zelaya, sino a la posibilidad de la reelección. En este punto existe la posibilidad de un acuerdo."

Según Bulmer-Thomas, para que exista una salida pacífica Zelaya deberá desistir a sus deseos de realizar un referéndum para reformar la Constitución.

¿Amnistía?

Una pregunta que muchos se hacen es si, de regreso en el poder, Zelaya tendría las herramientas suficientes para gobernar. ¿Qué haría con los golpistas? ¿Les daría una amnistía? ¿Los obligaría a exiliarse? ¿Les iniciaría juicio?

Victor Bulmer-Thomas citó a BBC Mundo el antecedente del regreso del presidente haitiano Jean-Bertrand en los ‘90 cuando la administración Clinton puso un gran presión contra los militares, quienes tuvieron que aceptar su regreso para terminar su gestión.

"En el caso de los militares en Haití, tuvieron que exiliarse. Supongo que algunos de estos golpistas también tendrán que exiliarse. Pero el estilo político hondureño es un poco extraño. A veces hay una aceptación de todas las partes de que un entendimiento político es mejor que una confrontación política."

Es la economía...

Para Bulmer-Thomas, un acuerdo político entre la OEA y el gobierno interino "sería una solución pacifica y no militar, y creo que vendrá bastante pronto, porque el gobierno interino tiene una mano muy débil para jugar en esta situación."

La debilidad proviene de la condena internacional al golpe, que se traduce en problemas económicos para Honduras, un país pobre y dependiente de sus clientes extranjeros.

"La economía hondureña está muy abierta al comercio internacional. Sus productos ingresan de manera preferencial a la Unión Europea y Estados Unidos y esto puede cambiar muy rápidamente, dejando a la economía hondureña mutilada."

Por lo tanto, "el apoyo de todos los miembros de OEA es muy importante. La OEA por sí sola no tiene el poder de devolver a Zelaya al poder. Eso sucederá cuando Estados Unidos comience a retirarle a Honduras los privilegios que goza actualmente en el tratado de libre comercio con América Central."

Según el analista internacional, "ahí será cuando quienes apoyan el golpe comenzarán a dividirse."