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Lo QUE no se DICE

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Categoría: ENERGÍA ALTERNA

Nueva fuente de energía limpia: electricidad por ósmosis

Noruega se aventura por nuevos caminos en la generación de energía. Allí se inauguró la primera central eléctrica por ósmosis del mundo. Se espera que este sistema sirva en el futuro para generar energía renovable.

Tras diez años de duro trabajo de investigación, el martes fue inaugurada en Noruega una pequeña central eléctrica que generará energía limpia a través de un método innovador, aprovechando el principio físico de la ósmosis.

 "Estamos orgullosos de que en estos tiempos en los que hay grandes desafíos climáticos y una creciente demanda de energía limpia podamos presentar una fuente de energía renovable que hasta ahora no fue utilizada", comentó Bärd Mikkelsen, jefe de la empresa estatal de energía de Noruega, Statkraft.

 La fuerza de la ósmosis

 Según la RAE, la ósmosis es un principio basado en el paso de disolvente pero no de soluto entre dos disoluciones de distinta concentración separadas por una membrana semipermeable.

 La membrana contiene poros de tamaño molecular tan minúsculos que no dejan pasar las moléculas grandes, pero sí las pequeñas. Así, por ejemplo, dejan pasar las moléculas del azúcar, pero no las de la sal, que son mayores.

 La turbina de ósmosis de la central en Tofte, en la comunidad de Hurum, utiliza la presión del agua que se produce al poner en contacto agua dulce y salada, separadas por una membrana.

 

Las moléculas saladas tienen el afán de traspasar la membrana para alcanzar el agua dulce, pero no pueden porque son retenidas. Sin embargo, el agua dulce sí puede circular hacia el agua salada porque su moléculas son de menor tamaño y pasan a través de la membrana sin ningún problema. A través de este fenómeno físico se produce una sobrepresión en el agua salada que activa la turbina generadora de electricidad.

 Realeza y elogios

La inauguración de la planta contó con la presencia de la princesa Mette Marit y con los elegios de los defensores del medio ambiente. "Es grandioso que una empresa tan grande apueste por las energías renovables", afirmó Rasmuss Hansson, jefe noruego de la fundación medioambiental World Wide Fund For Nature (WWF).

"Gracias a la fuerza de la ósmosis la energía podrá ser producida ‘con la naturaleza' y no ‘en contra de la naturaleza'", afirmó Sverre Gotaas, jefe de desarrollo de la compañía estatal Statkraft.

 En principio, la central será usada como prueba piloto mientras se sigue desarrollando esta nueva técnica de obtención de energía. Su rendimiento es todavía limitado, en comparación con otras fromas de generación de energía. La planta de Tofte produce actualmente sólo la energía suficienta para una cafetera. Para mejorar el rendimiento, se requerirá seguir desarrollando las membranas utilizadas en el proceso.

 Statkraft se propone iniciar el año 2015 la contrucción de una planta eléctrica basada en este principio, que pueda operar comercialmente. Se proyecta que tenga un rendimiento de 25 megawatios/hora y que pueda abastecer a cerca de 10.000 hogares.

 Autora: Ana Sánchez Granado /DPA/AFP / Editora: Emilia Rojas Sasse

En desierto de Sahara se produciría energía solar para Europa y el Norte de África

De marchar todo bien, en un mes grandes consorcios alemanes firmarán una iniciativa que podría, en diez años, proveer de energía solar barata y limpia a toda Europa. Desertec: un viejo sueño.

 Monumentales parques solares proveerán, de ir todo bien, en diez años de energía a Europa. Para ello, instituciones y 15 empresas alemanas de energía así como consorcios financieros, firmarán el 13 de julio próximo una iniciativa industrial. Así lo informan portavoces de la gigante aseguradora Münchener Rück y del consorcio Siemens. 

Para la construcción de centrales solares en el desierto del Sahara se necesitan unos 400 mil millones de euros. Los planes de energía solar han sido desarrollados por la inicitiva Desertec, fundada por el círculo de expertos del Club de Roma. El concepto, sin embargo, no es nuevo.

Un viejo sueño de la ciencia y las aseguradoras

Los científicos han cifrado grandes esperanzas en la producción de energía solar en los desiertos. Sin embargo, hasta el momento nunca se había cristalizado ningún gran proyecto en África. A mediano plazo, se trata de ganar más socios europeos y norafricanos para este ambicioso proyecto. Aparte de la Münchner Rück, la voz cantante de la iniciativa, las empresas de energía RWE y EON, así como el Deutsche Bank entre otras empresas especializadas en energía solar, se unirían a la inicitiva. La Münchner Rück siempre vuelve a tener que pagar por los inmensos daños que provocan las catástrofes naturales originadas en el cambio climático.

Bildunterschrift: Großansicht des Bildes mit der Bildunterschrift:  Central solar en California

Centrales a base de energía solar existen desde 1985. Estas centrales termosolares almacenan mediante colectores parabólicos el calor solar y lo transforman en energía. La ventaja de tales centrales es que se las puede dotar de sistemas de almacenamiento que pueden producir la energía cuando el sol no brilla. 

"Es un hecho que la oferta solar en el norte del África y en Europa del Este es mucho mejor que en Europa Central y bastante mejor que en el sur de Europa. Incluso en España, el sol no brilla con tanto fuerza como en el norte africano. Allí, además, hay suficiente espacio no utilizado. Y, según los cálculos, un mínimo porcentaje del desierto -entre 2 y 3 por ciento- bastaría para abastecer de energía a la región y a Europa", infoma Pitz-Paal, catedrático para Energía Solar del Instituto para Técnica Termodinámica que es parte del Centro Alemán para Aeronáutica (DLR).

 

Bildunterschrift: Sahara: la fuente de energía barata y limpia

El DLR colaboró en la elaboración del concepto para proveer de energía solar proveniente del Africa a los países de Europa Central, al Este europeo y al África del Norte. En el concepto Desertec se asevera que dado que el sol brilla en el Sahara tres veces más que en Europa Central, la producción de energía sería incluso 2/3 más barata que aquí. Eso, en teoría. "A pesar de todas estas ventajas, el precio de la energía de estas centrales solares es hoy más alto queproducida con materias fósiles".

Eso radica en que la tecnología se encuentra todavía en sus comienzos y que los costos de inversión son altos. Además, se requiere de una inmensa red para pasar la energía a Europa. Pero, aunque las inversiones iniciales sean mayores que las de las centrales de hoy, "para ellas se requiere comprar el material con el que funcionan", asevera Pitz-Paal. Con el nuevo tipo de central, el material viene incluido en el precio. 

La construcción de la red también ha sido considerada por DLR. La energía se puede enviar con bajas pérdidas a través de red de corriente continua de alta tensión. Así en el transporte se perderían máximo un 15 por ciento. Dentro de los próximos tres años, Desertec planea poner sobre la mesa sus planes concretos.

DLR, por su parte, prevé que hasta el año 2050 Europa podría recibir un 15 por ciento de sus necesitades energéticas del desierto. Pitz-Paal considera realista la perspectiva, siempre y cuando todos los interesados colaboran intensamente. En el grupo de interesados se incluyen los países de Oriente Medio y Noráfrica.

Bildunterschrift: Großansicht des Bildes mit der Bildunterschrift:  Central solar en CaliforniaNo ser sólo un país de tránsito

Según, Amal Haddouche, directora del Centro de Energías Renovables de Marruecos, éste no puede ser sólo un país de tránsito, pues también existen necesidades de abastecimiento. "Dependemos en un 95 por ciento de nuestro sumistradores. La cuestión de la seguridad energética es crucial", asevera Haddouche.

Justo países como Marruecos, que no cuentan con una producción propia de petróleo, tienen mucho interés en Desertec. Aparte del suministro energético, Marruecos espera  solucionar el problema del abastecimiento del agua. Las centrales solares producen calor que se pierde en el aire y que podría a su vez ser utilizado para purificar agua de mar.

¿Falta de voluntad?

La falta de infraestructura retrasa la puesta en marcha del proyecto y con ello el sueño europeo de importar energía limpia y barata del desierto. En los países del Cercano Oriente y del Noráfrica habría que generar primero una industria local para abastecer el mercado nacional. Y en este punto, "Europa tiene que ofrecer ayuda financiera", opina Pitz Paal, para quien la realización de Desertec es sólo cuestión de la voluntad de los interesados. Los altos precios del petróleo y la amenaza de catástrofes climáticas podrían aportar a aumentar el grado de voluntad.

En resumen, posible es la creación de centrales solares en diversos puntos del Norte de Africa. Según cálculos de Siemens, en una superficie de 300 kilómetros cuadrados del Sahara se podría producir toda la energía requerida por el planeta. Un criterio importante: las centrales tienen que emplazarse en países políticamente estables.

Autor: Khalid El Kaoutit / Mirra Banchón
Editor: José Ospina-Valencia

Turquía, Egipto y México vislumbran un futuro con bajo nivel de emisiones de carbono

Imaginemos un futuro en el que la energía proveniente del sol y el viento alimente megaciudades como Estambul, El Cairo y Ciudad de México, donde unos sistemas de transporte público eficientes y limpios lleven a la gente a su destino rápidamente.

Turquía, Egipto y México no quieren limitarse a imaginar.

Los tres países planean realizar, en los próximos años, importantes inversiones en energía renovable, uso eficiente de la energía y transporte masivo tendientes a reducir la contaminación del aire y alcanzar los objetivos de desarrollo a medida que aumenta la población.

Estos países estarán entre los primeros en aprovechar los US$5.200 millones en nuevos recursos del Fondo para una tecnología limpia (FTL) i, cuya gestión está en manos del Banco Mundial y es administrado mediante el Grupo del Banco Mundial y otros bancos multilaterales de desarrollo. Los Gobiernos de Alemania, Australia, España, Estados Unidos, Francia, Japón, Reino Unido y Suecia han realizado promesas o contribuciones al fondo.

El fondo constituye una medida provisoria destinada a otorgar financiamiento en condiciones concesionarias (a bajas tasas de interés) para utilizar en mayor escala tecnologías de bajo nivel de emisiones de carbono mientras se encuentren pendientes las negociaciones relativas a un nuevo acuerdo mundial sobre el cambio climático.

Con el FTL se procura acelerar las inversiones en dichas tecnologías a la luz de la necesidad de tomar medidas urgentes para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a un nivel en el que el calentamiento global se mantenga entre 2o C y 2,4o C.

Turquía, Egipto y México combinarán el financiamiento del FTL -US$250 millones para Turquía, US$300 millones para Egipto y US$500 millones para México- con fondos del Grupo del Banco Mundial y bancos regionales de desarrollo, recursos privados y otros tipos de financiamiento para lograr el máximo impacto.

Sus planes coinciden con el objetivo del FTL de acelerar la comercialización de modernas tecnologías para el aprovechamiento y transporte de la energía, dice Kathy Sierra, vicepresidenta del Departamento de Desarrollo Sostenible del Banco Mundial.

"Las inversiones inteligentes en energía y transporte también pueden proteger el medio ambiente y lograr que la amenaza del cambio climático deje de ser tan grave", agrega.

Esta historia trata de Turquía, el primer país que utiliza el Fondo para una tecnología limpia como ayuda para alcanzar sus objetivos en materia de energía renovable y uso eficiente de la energía. En las próximas semanas se publicarán historias sobre Egipto y México.

El FTL ayudará a Turquía a abordar tres desafíos clave en materia de desarrollo, señala Ulrich Zachau, director a cargo de las operaciones del Banco en Turquía.

"Estos desafíos consisten en mejorar la seguridad energética así como atender las necesidades generales relacionadas con la capacidad de generación de energía; respaldar la transición hacia la producción de energía no contaminante poniendo en acento en la energía limpia y reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero, y aumentar la participación del sector privado en el desarrollo y el financiamiento de las inversiones en energía limpia", afirma.

Turquía: El cambio climático y la energía limpia son prioridades fundamentales

En Turquía, las emisiones de gases de efecto invernadero están aumentando rápidamente, y el sector de la energía es el principal responsable, dice Özgür Pehlivan, director general adjunto, Subsecretaría del Tesoro, República de Turquía.

"Al mismo tiempo, las necesidades de energía son ingentes y van en aumento", señala.

Por estos motivos, el Gobierno está prestando atención especial al desarrollo de energía limpia, proveniente de recursos renovables nacionales tales como el viento, el agua, la biomasa y el sol, y también se está concentrando en mejorar el uso eficiente de la energía, principalmente en la industria y las viviendas.

"Y el Fondo para una tecnología limpia será importante para ayudar a materializar esa visión", añade Pehlivan.

Un proyecto, aprobado por el Directorio Ejecutivo del Banco Mundial el 28 de mayo, combinará US$100 millones en recursos del FTL con un préstamo del Banco Mundial (BIRF) por valor de US$500 millones. Los restantes US$150 millones del fondo se destinarán a dos proyectos futuros.

El proyecto se centrará en la energía eólica, solar, hidráulica y geotérmica, y el uso eficiente de la energía en la industria.

Si tiene éxito y se amplía, implicará que el Gobierno no necesitará explotar los grandes yacimientos de lignito de calidad deficiente en la medida en que, de otro modo, tendría que hacerlo, dice Sameer Shukla, jefe de proyecto del Banco Mundial.

El objetivo es llegar a los 20.000 megavatios de generación eólica para 2020 

Turquía quiere aumentar la energía de fuentes renovables, particularmente la eólica, para ayudar a reducir las emisiones de CO2 y garantizar la confiabilidad del suministro de energía.

En estos momentos, menos de 20 granjas eólicas (una de ellas financiada por el Banco Mundial) producen unos 452 megavatios de energía eléctrica al año. El proyecto ayudará al Gobierno a aumentar la energía eólica generada con miras a alcanzar la meta de 20.000 MW para 2020, cantidad que atendería casi la mitad de las necesidades actuales de energía de Turquía.

Según el Banco, si se explotara plenamente la capacidad de generación eólica, la producción podría ser cercana a los 96 teravatios-hora (TWh) al año, más de lo que dos de los mayores productores de energía eólica -Estados Unidos y España- generaron en 2008.

Además, en el plan de inversiones de Turquía en el marco del FTL se idearían soluciones de redes inteligentes orientadas a integrar mejor los recursos renovables en la red de transmisión.

Hay un importante margen para aumentar el uso eficiente de la energía 

Turquía también está poniendo en marcha un programa de uso eficiente de la energía que abarca industrias, pymes, instalaciones municipales y viviendas. El plan de inversiones cuenta con respaldo del Banco Mundial, la Corporación Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en inglés) y el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD), además de recursos del FTL.

La IFC tiene previsto incrementar su actual cartera de inversiones en energía renovable, uso eficiente de la energía y producción menos contaminante en Turquía. "El FTL proporcionará nuevos incentivos para la inversión privada en tecnologías más limpias; por otro lado, es altamente compatible con nuestras estrategias destinadas al sector de la energía de Turquía", señala Shahbaz Mavaddat, director del Departamento de Europa meridional y Asia central de la IFC.

Las emisiones de gases que producen el efecto de invernadero de Turquía están aumentando a un ritmo que se encuentra entre los más rápidos del mundo. La mayoría de las emisiones del país (77%) corresponden al sector de la energía, como resultado de la demanda creciente de electricidad y gas, y la fuerte dependencia de combustibles fósiles para la generación eléctrica.

La industria consume alrededor del 32% del total de la energía, porcentaje que va a aumentar, según las previsiones. Se considera que algunos segmentos de la industria turca hacen un uso más intensivo de la energía que los de otros países de la OCDE, pero las estimaciones indican que hay grandes posibilidades de aumentar la eficiencia.

El Gobierno ha dispuesto cambios legislativos y normativos para promover el uso eficiente de la energía, y existen varias iniciativas en curso relacionadas con la iluminación eficiente, el uso eficiente de la energía en la industria y la reducción del consumo en oficinas y establecimientos públicos.

A pesar de las posibilidades, las inversiones en el uso eficiente de la energía, al igual que en muchos otros países, tropiezan con obstáculos importantes, como la falta de conocimiento, los riesgos percibidos y los elevados costos de transacción.

El FTL ayudará a superar los obstáculos 

Turquía pretende utilizar el FTL para ayudar a los bancos y la industria a superar esos obstáculos, incrementar el financiamiento destinado a energía limpia y crear un mercado para inversiones en el uso eficiente de la energía.

Se cree que, con el apoyo del FTL, esas inversiones se irán acelerando a medida que transcurra el tiempo como resultado de la aplicación de nuevos modelos de financiamiento comercial diseñados específicamente para superar los aspectos riesgoso de los proyecto de uso eficiente de la energía y reducir los costos de transacción.

En el proyecto se prevé utilizar a los bancos locales como intermediarios para hacer llegar los fondos al sector privado, modelo que, se espera, ayudará a "difundir la experiencia más allá de los límites del proyecto", dice Shukla.

Señala que el financiamiento a bajas tasas de interés suministrado por el Fondo para una tecnología limpia es crucial para despertar el interés de los inversionistas en las nuevas inversiones en tecnologías para aprovechamiento de la energía de fuentes renovables y en uso eficiente de la energía. El FTL proporcionará a los bancos el apoyo que tanto necesitan para las iniciativas orientadas a esos objetivos, agrega.

LO QUE NO SE DICE ACERCA DE LOS BIOCOMBUSTIBLES

Introducción

La sociedad actual y específicamente los países "devoradores" de energía, se encuentran sumamente preocupados por el agotamiento de los recursos energéticos provenientes de los hidrocarburos fósiles.  Se calcula que en 20 ó 25 años, bajara gradualmente la oferta de petróleo en el mercado y que incluso éste eventualmente tendrá que ser reemplazado por otras opciones energética. 

Entre estas opciones energéticas de generación primaria, se encuentran las provenientes de la energía nuclear (con reservas limitadas para cincuenta años, al ritmo de uso actual); la energía hidroeléctrica con sus diferentes opciones y otras energías llamadas alternativas como la eólica y la de las mareas, que usan las dinámicas naturales de los vientos y las mareas. Cabe destacar, que la mal llamada opción por la energía del hidrógeno, no es en si misma una fuente natural, sino más bien es un "transportador" energético, al igual que la electricidad, por lo que para generar hidrógeno se requiere otra fuente primaria (termonuclear, hidroeléctrica o termoeléctrica). 

La energía de la "fotosíntesis", o más propiamente aquella acumulada por efecto de la actividad metabólica de las plantas verdes (autótrofos1), que en su proceso histórico de millones de años logró acumular, conjuntamente con los animales (heterótrofos2), el excedente de materia orgánica, y formar los hidrocarburos fósiles del presente; estos siguen actuando a pesar del gran deterioro ambiental generado por el hombre. 

En este marco, surge la propuesta de la utilización de las plantas verdes, actualmente utilizadas en la agricultura, para llegar a producir los denominados agrocombustibles. 

En principio, salvando consideraciones éticas, como las de la seguridad alimentaria de las personas y previas consideraciones económicas, la lógica de la energía para el "desarrollo", parece convencer a los planificadores del futuro, de que esta es una opción posible.

Lo que NO se dice sobre los agrocombustibles

 

Si partimos del hecho de que el rendimiento energético, proveniente de la fotosíntesis es extremadamente bajo, ya que las plantas verdes fijan solamente el 0.069% de la energía solar que llega a la superficie terrestre, lo que significan 90.000 millones de toneladas equivalente en petróleo (MTEP), entonces los rendimientos de biomasa bruta de hectárea al año en las plantas verdes cultivadas (metabolismo del C4), son más eficientes acercándose a 130 ó 140 toneladas por hectárea al año. 

Así la caña de azúcar y el maíz serían las plantas más eficientes de las zonas del trópico y del subtrópico. Lo que queremos resaltar en términos de producción, es que tendríamos que asumir una escala temporal de cientos y miles de años para poder compensar la producción de bioenergía, tomando en cuenta el rendimiento actual de los cultivos y de acuerdo al "grosero" uso actual de la energía en el modelo de desarrollo vigente. La sociedad contemporánea, sobre todo el "primer mundo", utiliza en un año, la energía de biomasa acumulada durante un millon de años de fotosíntesis

 Dados estos antecedentes, lo que no se dice, es como se produce la materia prima para la transformación industrial de los agrocombustibles. Nos referimos a la soja, el maíz, la caña y la palma aceitera, entre otros.

Por eso, debemos analizar cuidadosamente las propuestas de políticas de producción de agrocombustibles, tanto de Europa como de Estados Unidos, las mismas que visualizan a los países de América del Sur, como los abastecedores de materias primas, destinadas a satisfacer los procesos productivos. Cabe destacar el dato de que si ellos destinaran su superficie de producción agrícola, para satisfacer su demanda de insumos, ocuparían cerca del 30 % de la misma, modificando por lo tanto la oferta de alimento para su población local y manteniendo la política de aplicación de subsidios económicos a la producción agrícola.

Por otra parte, algunos argumentan que la producción agrícola de la caña, de la soja y del maíz en el subtrópico y trópico, es más eficiente por razones de temperatura y humedad, lo cual es una , ya que estos cultivos, verdad a medias altamente exigentes en nutrientes, deterioran el suelo en dos a tres cosechas, lo que obliga al uso de fertilizantes químicos (que a su vez se producen con alto consumo energético a base de petróleo o energía termonuclear).

En este contexto, lo que no se dice, es que la producción agrícola del cinturón tropical, en América Latina actualmente,se la realiza a expensas de un proceso de deforestación y ampliación de la frontera agrícola. Bolivia lleva ya más de tres millones de hectáreas deforestadas en el curso de los últimos 20 años, argumentándose que según estudios de suelos, el potencial puede ser mayor, ignorando con "disimulo", todo lo que concierne a la complejidad de los procesos ecológicos existentes.

Para aclarar este concepto, hace más de dos décadas el Programa Internacional Biológico (PIB), determinó que los ciclos de nutrientes en ecosistemas forestales del trópico, se llevan a cabo en superficie, es decir en la biomasa forestal y el horizonte orgánico del suelo, a diferencia de los ecosistemas de bosques templados, donde los nutrientes se acumulan en profundidad en los suelos, lo que determina que una vez despejado el bosque tropical, quedan pocos nutrientes en los suelos minerales.

Lo que no se dice, por ejemplo, es que

la producción actual en el oriente boliviano, se la realiza a costa de la desaparición del bosque y de la biodiversidad, ecosistemas que durante cientos y miles de años acumularon la fertilidad inicial del suelo en términos de nitrógeno, fósforo, potasio y otros (el nitrógeno que se acumula en el ecosistema para llegar al clímax durante más de seis mil años de historia); y ahora la sociedad pretende apropiarse de ese capital inicial, para procesos productivos de cultivos anuales insostenibles. Las tierras deforestadas del oriente boliviano, han pasado a ser "potreros de pastoreo del ganado", con áreas en proceso gradual de compactación o erosión hídrica o eólica.

En este sentido, insistimos que no es posible pensar que a costa de grandes costos sociales y ambientales, exportemos o produzcamos los "insumos" que benefician a sociedades ávidas de energía.

Paradójicamente para producir agrocombustibles en base a materias primas de cultivos anuales, se tiene que invertir grandes recursos energéticos en el proceso de desmonte, roturación y labrado de los suelos, en la fertilización (si es que se aplica), así como en la siembra, en el control mediante biocidas4, en el proceso de cosecha, transporte, transformación industrial, para luego exportarlo a mercados externos. Analizando todos estos elementos, las preguntas que nos hacemos entonces son, -¿donde se presentan estos balances de energía y sus costos-, -¿será que vamos a subvencionar a países del extranjero?-.

Por ejemplo, en el Norte de Bolivia, en la frontera con el Brasil y en el propio territorio brasilero, es posible advertir grandes extensiones de tierras con suelos en los que se pretendió realizar actividades agrícolas, en las cuales las lluvias y las altas temperaturas han generado transformaciones, expresadas en rocas superficiales de hierro oxidado (lateritas) por efectos de la meteorización físico-biológica, que tienden a formar tierras eriales, en lugares en los que antes existían bosques exuberantes.

 Lo que no se dice, tampoco es comoeste tipo de producción afectaría los servicios ambientales que prestan los grandes bosques naturales. Se habla del agua dulce, como el problema del futuro y no se entiende que las plantas y más específicamente los bosques, son bombas de agua que generan dinámicas de reciclaje hacia la atmósfera terrestre. Por ejemplo en la ciudad de Trinidad los niveles de precipitación alcanzan entre 1600 y 1800 mm/año y en Rurrenabaque de 2200 a 2300 mm/año, estos niveles se alcanzan, porque todo el territorio de los bosques Chimanes y las sabanas generan el reciclaje de agua. Cada árbol para producir 1 kilogramo de peso seco, transpira entre 500 a 1000 litros de agua. Otro tipo de servicio de los bosques es también el referido a la regulación térmica de los suelos y el ambiente, situación que hoy en día se vuelve crítica, a consecuencia del cambio climático.

 A manera de conclusiónExiste una propuesta de que se podrían reforestar tierras degradadas con especies de palmas, para la producción de frutos y semillas con alto contenido de aceites, esta permitiría recuperar hasta 500.000 hectáreas, con lo cual se podrían restaurar ecosistemas degradados, con la consiguiente intervención de mano de obra, que a su vez aportaría en la generación de empleos. Esta propuesta debe ser todavía trabajada de manera experimental con programas piloto en comunidades campesinas, a nivel de pequeños y grandes empresarios, ya que trabajar en un programa agroforestal requiere de tiempo e inversión.

 Por otra parte, el proceso de ampliación de la frontera agrícola con desmonte de bosques, no puede ser permitido, la producción tiene que ser realizada mediante sistemas de cultivos en rotación, con toda la complejidad que eso representa. De lo que se trata es de pensar en la producción con fines de seguridad alimentaria para la sociedad boliviana y eventualmente en los insumos para la producción local de agrocombustibles, en comunidades alejadas, y para satisfacer los mercados locales.

No es posible seguir pensando en la mentalidad minera de concebir a la tierra como una fuente inagotable de recursos, la producción tendrá que tener principios agro - ecológicos si es que queremos la sostenibilidad de las fuentes productivas.

Finalmente, lo que no se dice,

 

es que seguimos copiando falsos paradigmas de desarrollo y que muchos planificadores del desarrollo, asumen que a través de la interpretación sectorial de la realidad se puede tratar de copiar propuestas de corto plazo, haciendo desaparecer nuestros recursos, sin un criterio de sostenibilidad.

                                                                           FUENTE: José Lorini Lapachet- Agroecólogo